Estrés laboral: el Síndrome de Burnout

La  psicóloga organizacional, Sonia Santurino, nos explica las profesiones más vulnerables de sufrir el Síndrome de Burnout, los principales síntomas y el tratamiento. 

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Sindrome de Burnout
Sindrome de Burnout, por la psicóloga Sonia Santurino. Fuente: Rosalie Orens

La  psicóloga organizacional, Sonia Santurino, nos explica las profesiones más vulnerables de sufrir el Síndrome de Burnout, los principales síntomas y el tratamiento.

Ana, Carlos, José, Carmen, Álvaro, Cecilia y Silvia son 6 casos de personas que fueron forzados a dejar su empleo por que sufrían el Síndrome de Burnout.

Podrían haberlo evitado si hubieran atendido a tiempo los síntomas físicos y emocionales, que venían generándose por la exposición prolongada al estrés en su trabajo, pero no lo hicieron. Pensaron que tomando alguna pastilla para dormir irían a mejorar, que se pasaría con el tiempo, pero la verdad es que con el tiempo, si no se trata, todo se complica más y más.

¿Cuáles son los/as profesionales más vulnerables de sufrir el Síndrome de Burnout?

Policía, profesor, médico, funcionario público, enfermero, psicóloga(o), atención al cliente, etc. son algunas de las profesiones cuyo trabajo requiere el contacto directo con personas y envuelve una alta responsabilidad en el cuidado de la salud, educación y servicios humanos de otras personas. Esto les hace ser profesiones más vulnerables de sufrir el Síndrome de Burnout.

Estos profesionales, día tras día, tratan con delincuentes, padres enfadados, alumnos rebeldes, enfermos, gente irritable, malhumorada, niños gritando, clientes insatisfechos, etc.

Además, atienden a un gran número de pacientes a lo largo de la jornada, escuchan las quejas de familiares que pagan sus frustraciones con ellos, son objeto de burlas y vejaciones frecuentes por parte de alumnos y de padres, sin olvidarnos de que algunos de ellos se encuentran expuestos de modo continuo a la peligrosidad, al sufrimiento y dolor ajeno. Igualmente reciben continuas críticas o pueden ser demandados por sus acciones.

Todo ello supone una fuente estresora diaria que les someten a una enorme presión emocional.

En Talavera de la Reina, en 2003, Martínez de la Casa Muñoz A, realizó un estudio transversal, descriptivo de la prevalencia del burnout en médicos del Área de Salud en Atención Primaria (AP) y atención especializada (AE).

El resultado de los 114,63 profesionales que respondieron al estudio, apunta que el 76,4%, sufrían agotamiento moderado en 38,9% y alto en 37,5%; siendo la prevalencia del síndrome, mayor en AP que en AE (el 86 frente al 69%). (1)

¿Qué es el Síndrome de Burnout?

El Síndrome de Burnout (SB) o “agotamiento ocupacional” (2) fue declarado en el año 2000 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un factor de riesgo laboral por su capacidad para afectar la calidad de vida, salud mental e incluso hasta poner en riesgo la vida.

A pesar de su reconocimiento como un factor de riesgo laboral por parte de la OMS y su corriente diagnóstico por parte de médicos y profesionales de la salud mental, el Síndrome del quemado no se describe en la Clasificación internacional de enfermedades (CIE-10), ni en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSMIV) (3), ni se incluyó en la nueva versión del Manual de la Asociación Estadounidense de Psicología (DSM-V) (4) (5).

La definición más aceptada es la de C. Maslach, que lo describe como una forma inadecuada de afrontar el estrés crónico, cuyos rasgos principales son el agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución del desempeño personal (6).

El síntoma de la despersonalización toma mayor fuerza y es más evidente en los trabajadores que lo padecen.

Se entiende que algunos de estos profesionales desarrollan esta estrategia defensiva a modo de afrontar el estrés y el sufrimiento que les provoca lidiar con el sufrimiento del otro.

Es la manera que han encontrado, por un lado de separar los vínculos afectivos con sus pacientes, y por otra, de marcar una distancia afectiva que les permita poder prestar mejor asistencia profesional.

Principales síntomas del Síndrome de Burnout

Agotamiento emocional

Como el organismo gestiona de modo deficiente los recursos de que dispone para hacer frente a los factores que generan estrés, la capacidad de producción disminuye y el rendimiento por tanto baja.

Además, toda situación de estrés laboral prolongada en el tiempo, produce a medio y largo plazo un deterioro cognitivo, pudiendo provocar pérdidas de memoria, falta de concentración y mayor dificultad para aprender tareas o habilidades nuevas.

La persona se siente emocionalmente exhausta y agotada en sus esfuerzos por hacer frente a la situación.

Despersonalización

El trabajador se encuentra irritable y de mal humor. Las respuestas a clientes, alumnos, pacientes, usuarios, etc. suelen ser impersonales, frías y cínicas, los buenos modales desaparecen y se generan conflictos innecesarios, suele “estar a la defensiva” y el uso del sarcasmo es habitual.

En algunas ocasiones esta despersonalización se produce simplemente mostrando indiferencia hacia los clientes, alumnos, pacientes, usuarios, etc., e incluso hacia los compañeros.

El trabajador pierde toda ilusión por trabajar. Las metas y objetivos dejan paso a la desilusión y al pensamiento de tener que soportar día tras día situaciones estresantes que superan sus capacidades y cada jornada laboral se hace larga e interminable. Tiene sentimientos de incompetencia y fracaso.

Dichos componentes se presentan de forma insidiosa, no súbita, si no paulatina, cíclica y puede repetirse a lo largo del tiempo, de modo que una persona puede experimentar los tres componentes varias veces en diferentes épocas de su vida y en el mismo o en otro trabajo.

Signos de alarma

Existen varios tipos de manifestaciones que podemos considerar como signos de alarma o en ocasiones como parte ya del cuadro clínico en sí como: negación, aislamiento, ansiedad, miedo o temor, depresión (siendo uno de los más frecuentes en este síndrome y uno de los síntomas más peligrosos ya que puede llevar al suicidio), ira, adicciones, cambios de personalidad, culpabilidad y autoinmolación, cargas excesivas de trabajo, se puede presentar como cambios en los hábitos de higiene y arreglo personal, cambios en el patrón de alimentación, con pérdida o ganancia de peso exagerada, pérdida de la memoria y desorganización, dificultad para concentrarse y puede haber trastornos del sueño (6).

La clínica del síndrome se esquematizó en cuatro niveles (6):

  • Leve: quejas vagas, cansancio, dificultad para levantarse a la mañana
  • Moderado: cinismo, aislamiento, suspicacia, negativismo
  • Grave: enlentecimiento, automedicación con psicofármacos, ausentismo, aversión, abuso de alcohol y/o drogas
  • Extremo: aislamiento muy marcado, colapso, cuadros psiquiátricos, suicidios

Tratamiento

La clave para un tratamiento eficaz es detectarlo en sus primeras fases, por lo que cuanto antes trabajemos en el problema tras identificarlo, antes seremos capaces de mantenerlo bajo control.

Para detectar este tipo de casos en una etapa temprana, se debería realizar periódicamente cuestionarios como la Encuesta Maslach Burnout Inventory (MBI) (7).que mide el grado de los síntomas principales acompañándolo de mediciones de los niveles de cortisol del empleado. La iniciativa puede venir tanto del propio trabajador como de la empresa o institución para la que trabaja, es solo querer.

Estrategias de intervención a nivel individual

Técnicas de relajación y meditación: Son estados contrarios a las experiencias del estrés y por ello las personas pueden realizar técnicas para ayudar a paliar dichas situaciones.

Técnicas de biofeedback: Es el proceso por el cual se consigue interpretar la información sobre determinados estados biológicos propios y las use para adquirir control sobre los procesos y parámetros biológicos concretos.

Práctica de ejercicio físico: El ejercicio es una buena técnica para sobrellevar el estrés proporcionando grandes beneficios para la salud en muchos aspectos.

Programas de prevención del estrés: Reúnen un conjunto de conocimientos y técnicas orientadas a los trabajadores que pretenden promover el reconocimiento de los estresores y sus efectos, y ofrecer habilidades de reducción.

Si en tu empresa no existen estos programas, y estás interesado en tu salud, consulta en  psicologaatipica@gmail.com

A ti, profesional de la salud, de la educación y de los servicios públicos y privados: Tenemos la responsabilidad de cuidar de nuestra salud para poder atender, educar, tratar y cuidar de los demás de la mejor forma. Procura prevenir antes que curar.

A ti, usuario de la salud, de la educación y de los servicios públicos y privados: Recuerda que los profesionales de estas áreas viven en una constante presión diaria, se tolerante con todos ellos y trátalos con el mayor cariño y respeto, cuidan de ti.

Bibliografía

  1. Martínez de la Casa Muñoza, del Castillo Comasa, Magaña Loarteb, Bru Espinob, Franco Morenoc y Segura Fragoso “Estudio sobre la prevalencia del burnout en los médicos del Área Sanitaria de Talavera de la Reina
  2. Lachiner Saborío Morales, Luis Fernando Hidalgo Murillo. Revisión bibliográfica Síndrome de Burnout
  3. Korczak, D., Huber, B. & Kister, C. (2010). Differential diagnostic of the burnout syndrome,GMS Health Technology Assessment
  4. Echeburúa, E., Salaberría, K. y Cruz, M. (2014). Aportaciones y limitaciones del DSM-5 desde la Psicología Clínica. Terapia Psicológica, 32, 1, 65-74.
  5. Association. (2013). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5. Arlington, USA: Asociación Americana de Psiquiatría.
  6. Aceves, G. A. (2006). Síndrome de burnout. Archivos de Neurociencias, 11, 4, 305-309.
  7. Maslach,Christina; Jackson, Susan E. and Leiter Michael P. Maslach Burnout Inventory.

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