Daño cerebral adquirido: La vuelta a casa

La terapeuta ocupacional, Irene Correas Pedraza de la Asociación de Daño Cerebral Sobrevenido de Castilla- La Mancha (Adace Clm), nos habla sobre las adaptaciones que debemos hacer en casa para recibir a una persona que ha sufrido daño cerebral.

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Adace pictogramas
Carteles recordatorios y pictogramas descriptivos del contenido de los armarios. Fuente: Rosalie Orens

Es importante tener en cuenta que el daño cerebral afecta tanto a aspectos cognitivos como físicos de la persona, por lo que deberemos tener en consideración esto a la hora de preparar nuestro hogar para recibir al familiar que ha sufrido daño cerebral.

Cada caso recibirá las indicaciones específicas del terapeuta ocupacional, pero aquí te damos algunas pautas generales.

Desde el punto de vista cognitivo, cuando la memoria y la atención se han visto alteradas:

– colocar calendarios y relojes que faciliten la orientación de la persona.

– utilizar una agenda para recordar fechas importantes, citas, actividades pendientes, etc.

– poner alarmas para recordar hacer determinadas cosas, por ejemplo, tomar una medicación o ducharse.

– utilizar pastilleros.

– escribir la secuencia de pasos a seguir, como una receta, para la realización de una actividad.

– colocar carteles que incluyan palabras e imágenes para describir el contenido de los armarios y/o en las puertas de las habitaciones para identificarlas.

– colocar carteles recordatorios: apagar el fuego, cerrar puertas, apagar luces…

– es importante separar los productos de limpieza del resto de productos y etiquetarlos, sobre todo en el caso de haber pérdida de olfato y/o gusto.

 evitar distracciones, no realizar varias tareas a la vez ni tener cosas que no se necesitan en ese momento en la habitación o sobre la mesa para poder concentrarse mejor. (ejemplo: televisión encendida mientras mantenemos una conversación).

– dejar las cosas en el mismo sitio, para que sea más fácil recordar dónde las hemos dejado.

– es muy importante establecer rutinas, intentar mantener horarios y lugares para hacer las mismas
actividades.

– organizar la semana en un cronograma, asignando un día para cada actividad, por ejemplo: lunes lavadora, martes limpiar baños, miércoles planchado, etc.

Desde el punto de vista físico, cuando hay problemas de movilidad:

– quitar alfombras y objetos que impidan una buena movilidad o puedan provocar caídas.
 fijar muebles a las paredes.
– utilizar sillas de 4 patas con reposa-brazos.
– buena iluminación.
– cambiar la bañera por un plato de ducha o adaptar la bañera con una plancha para poder sentarse.
– colocar una alfombrilla antideslizante en la ducha y fuera de la misma.
– utilizar cepillos largos en el baño para llegar a zonas más inaccesibles: espalda y pies.
– es recomendable tener una cocina en forma de U para poder desplazar los platos por la encimera sin tener que levantarlos.
– utilizar camareras para trasportar platos.
– se recomienda que tanto las camas como los sofás o sillones estén a la altura de la media pierna de la persona afectada, ni bajos ni altos, así como que sean duros para evitar el hundimiento de la persona en el asiento y facilitar el sentarse y levantarse.

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