Diabetes: Puedes tenerla y no saberlo

La Asociación de Diabéticos de Toledo (Adito) nos explica qué es la diabetes, cuáles son los factores de riesgo, cómo prevenirla y cómo tratarla. 

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Prueba de glucosa para diagnosticar la Diabetes
Prueba glucosa. Fuente: TesaPhotography

¿Qué es la diabetes?

Según la Organización Mundial de la Salud la diabetes es una enfermedad que se origina cuando el páncreas no produce suficiente insulina o el cuerpo no puede utilizar eficazmente la insulina que produce. La insulina, es una hormona que regula la cantidad de azúcar en la sangre y aporta la energía necesaria para vivir.

Al no llegar a las células para convertirse en energía, el azúcar se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles perjudiciales para el organismo.

¿Cómo se diagnostica?

Hay varias maneras de diagnosticar la diabetes:

– La prueba A1C mide su nivel promedio de glucosa en la sangre durante los últimos 2 o 3 meses. Las ventajas de recibir un diagnóstico de esta manera es que no tiene que ayunar ni beber nada.Se diagnostica diabetes cuando: A1C ≥ 6.5%

– Glucosa plasmática en ayunas. Esta prueba generalmente se realiza a primera hora en la mañana, antes del desayuno, y mide su nivel de glucosa en la sangre cuando está en ayunas. Ayunar significa no comer ni beber nada (excepto agua) por lo menos 8 horas antes del examen. Se diagnostica diabetes cuando: Glucosa plasmática en ayunas ≥ 126 mg/dl

– Prueba de tolerancia a la glucosa oral. Esta es una prueba de dos horas que mide su nivel de glucosa en la sangre antes de beber una bebida dulce especial y 2 horas después de tomarla. Le indica a su médico cómo el cuerpo procesa la glucosa. Se diagnostica diabetes cuando: Glucosa en la sangre a las 2 horas ≥ 200 mg/dl

– Prueba aleatoria (o casual) de glucosa plasmática. Esta prueba es un análisis de sangre en cualquier momento del día cuando tiene síntomas de diabetes severa. Se diagnostica diabetes cuando: Glucosa en la sangre ≥ 200 mg/dl

¿Cuáles son las señales de alerta? 

– Pérdida de peso. Al no producir insulina, el cuerpo desecha la glucosa (las calorías), lo cual ocasiona que se pierda peso, a pesar de comer constantemente.

– Hormigueo o adormecimiento en manos o pies. La diabetes produce muchas ganas de orinar. Y cuando se orina mucho, es normal que el cuerpo pierda potasio, lo cual genera calambres, y en casos más graves, tendinitis.

– Piel extremadamente seca. Cuando el cuerpo está deshidratado, no almacena el agua ni la grasa suficiente para mantener humectada la piel, creando irritación, descamación y poros abiertos.

– Cansancio o somnolencia inusual. Cuando no se tiene la reserva de energía necesaria, porque el cuerpo está sobreutilizando lo poco que tiene en el funcionamiento muscular y nervioso, es fácil sentirse cansado y con sueño todo el día.

– Hambre constante. Debido a la falta de energía en las células, el cerebro manda señales al cuerpo para que coma permanentemente.

Visión borrosa. La diabetes debilita los vasos sanguíneos de la retina (sensible a la luz) y perjudica el enfoque y la claridad de la visión.

– Sed extrema. La insuficiencia de insulina (proteína que controla el nivel de azúcar) hace que la reserva de energía en el cuerpo sea cada vez menor y llegue al punto de la deshidratación y, por ende, a la necesidad de consumir líquidos más de lo normal.

– Ganas de orinar frecuentemente. Al no tener insulina o no poder usarla correctamente, el azúcar se acumula en la sangre y fluye hacia la orina. Si a esto se le suma el constante consumo de líquidos, la necesidad de orinar es mayor.


¿Por qué se produce? ¿Cuáles son los factores de riesgo?

La diabetes tipo 1 se ocasiona por el ataque del sistema inmune al propio cuerpo.
Los factores de riesgo para la diabetes tipo 1 todavía se están investigando. Sin embargo, tener un familiar con diabetes tipo 1 aumenta ligeramente el riesgo de desarrollar la enfermedad. Los factores medioambientales y la exposición a ciertas infecciones virales también han sido relacionados con el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1.

Varios factores de riesgo han sido asociados con la diabetes tipo 2, por ejemplo:
– Antecedentes familiares de diabetes
– Sobrepeso
– Dieta poco sana
– Inactividad física
– Edad avanzada
– Presión arterial alta
– Antecedentes de diabetes gestacional
– Mala nutrición durante el embarazo

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento de la diabetes mellitus (DM) se basa en tres pilares: dieta, ejercicio físico y medicación.

Tiene como objetivo mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de la normalidad para minimizar el riesgo de complicaciones asociadas a la enfermedad.

En muchos pacientes con diabetes tipo 2 no sería necesaria la medicación si se controlase el exceso de peso y se llevase a cabo un programa de ejercicio físico regularmente.

Fármacos hipoglucemiantes orales: Se prescriben a personas con diabetes tipo 2 que no consiguen descender la glucemia a través de la dieta y la actividad física, pero no son eficaces en personas con diabetes tipo 1.

Tratamiento con insulina: En pacientes con diabetes tipo 1 es necesario la administración exógena de insulina ya que el páncreas es incapaz de producir esta hormona. También es requerida en diabetes tipo 2 si la dieta, el ejercicio y la medicación oral no consiguen controlar los niveles de glucosa en sangre.

Otros aspectos a tener en cuenta en el tratamiento de la diabetes:
Además de las medidas específicas encaminadas a controlar el azúcar, siempre hay que mantener bajo control otros factores de riesgo como la hipertensión y el colesterol. En la mayoría de los casos también es necesario utilizar fármacos para tratar estos problemas.

Es imprescindible cumplir bien el tratamiento prescrito por el médico y ser lo más escrupuloso posible en el seguimiento de las medidas dietéticas. Hay que conocer los efectos secundarios y aprender a reconocer las hipoglucemias y cómo tratarlas.

¿Cómo se puede prevenir?

Mantener un peso corporal ideal y un estilo de vida activo pueden prevenir o retardar el comienzo de la diabetes tipo 2.

Sin embargo la diabetes tipo 1 no se puede prevenir, aunque, existen investigaciones prometedoras que muestran que la diabetes tipo 1 se puede retrasar en algunas personas con alto riesgo.

¿Cuál es el pronóstico y calidad de vida?

La DM es una enfermedad que causa un aumento muy importante del riesgo de padecer y morir de una enfermedad cardiovascular.

Pero, además, la diabetes y sobre todo la diabetes mal controlada produce daños en múltiples órganos y sistemas además de en los grandes y pequeños vasos sanguíneos del organismo; así puede causar:

Por alteración de los grandes vasos:

 

– Infarto de miocardio.

– Falta de riego en las extremidades.

– Accidentes cerebrovasculares.

– Enfermedad por arteriosclerosis precoz. Etc.
– Daños en la retina de los ojos Retinopatía diabética.
– Daños en los riñones con nefropatía diabética.
– Daños en el sistema nervioso con neuropatía diabética.
– Diversos daños en la piel con dermopatía diabética.

Existen estudios que demuestran que el control óptimo de la diabetes permite prevenir o retrasar la aparición de prácticamente todas las complicaciones.

¿Cuál es la prevalencia de la Diabetes?

En cuanto a España, acaban de publicarse en Diabetología, órgano de expresión de la Sociedad Europea de Diabetes, los resultados del mejor estudio epidemiológico realizado en nuestro país hasta la fecha, el Estudio di@bet.es.

Los datos superan los peores presagios, ya que demuestran que el 13,8% de los españoles mayores de 18 años tiene diabetes tipo 2, lo que equivale a más de 5,3 millones de españoles. De ellos, casi 3 millones ya estaban diagnosticados pero 2,3 millones, el 43% del total, desconocían que padecían la enfermedad.

El trabajo también estudia las diferencias en el número de afectados según edad y sexo. Entre los 61 y los 75 años el 29,8% de las mujeres y el 42,4% de los varones presentan diabetes tipo 2, porcentajes que ascienden al 41,3% de las mujeres y el 37,4% de los varones de más de 75 años.

Hay que sumar los de la tipo 1, que supone entre el 5 y el 1% del total de personas con diabetes (también aumenta su incidencia, a pesar de que no se relaciona con el estilo de vida), y otras situaciones especiales como la diabetes asociada con el embarazo, que afecta a entre el 5 y el 7% de todos los embarazos.

Es muy importante destacar la gran proporción de personas que desconocen que presentan diabetes. El retraso en descubrirla implica que cuando se diagnostica la enfermedad el 50% presenta alguna complicación.

Esto es grave si tenemos en cuenta que el tratamiento de las complicaciones es tanto más eficaz cuanto más precoz y que la diabetes afecta a órganos tan importantes como los riñones, la vista, el corazón o el sistema nervioso.

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