Protege tu suelo pélvico mientras haces deporte

La fisioterapeuta, Estela López, nos ofrece recomendaciones para proteger nuestro suelo pélvico mientras realizamos deporte.

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Protege tu suelo pélvico mientras haces deporte
Ver vídeo: Protege tu suelo pélvico mientras haces deporte. Fuente: Rosalie Orens

La fisioterapeuta, Estela López, nos ofrece recomendaciones para proteger nuestro suelo pélvico o periné mientras realizamos deporte.

¿Qué ejercicios son beneficiosos para el suelo pélvico?

Ante todo, realizar ejercicio o cualquier deporte es beneficioso para nuestro cuerpo en muchos sentidos a nivel cardiovascular y músculo-esquelético pero tenemos que tener en cuenta que repercuten sobre nuestro periné.

El suelo pélvico es la parte más inferior de la pelvis y sostiene las vísceras.

Todo lo que hacemos a nivel de esfuerzos repercute sobre esa zona con un impacto descendente, con una presión.

Algunos deportes no ejercen ésa presión y pueden ser más positivos, como puede ser la natación, la marcha, la bicicleta y el baile. 

¿Qué deportes pueden ser perjudiciales para nuestro suelo pélvico?

Hay deportes que son excesivamente perjudiciales para nuestro periné por la presión que ejercen en la zona, tales como:

Atletismo porque en cada zancada hay un impacto descendente de esa zona.

Halterofilia o ejercicios de sala de gimnasio donde trabajamos con pesas ya que es un esfuerzo que soporta nuestro periné.

Deportes de impacto: tenis, saltos o zumba.

Si nuestro suelo pélvico está sano, o sea, no tenemos ninguna incontinencia urinaria, dolor, ni vejiga o víscera descendida, podemos realizar esas prácticas deportivas.

¿Qué podemos hacer para proteger nuestro suelo pélvico?

Es importante tener en cuenta algunas recomendaciones para protegernos y prevenir que aparezcan ésas patologías.

Lo primero es saber que el suelo pélvico debe tener una pequeña contracción hacia arriba y otra contracción abdominal hacia adentro.

De ésta manera nuestro abdomen contrarresta la fuerza descendente con una fuerza ascendente.

Las dos contracciones: del suelo pélvico y de la musculatura profunda del abdomen (transverso) hacen una protección de sujeción de esa zona evitando que la presión llegue hasta abajo. 

Conseguimos esto con un trabajo postural adecuado.

Es fundamental analizar, por ejemplo, cómo corremos, si en una postura muy baja o muy alta para corregir la presión que se pueda estar produciendo.

Además, podemos realizar de manera habitual ejercicios de nuestro suelo pélvico y de nuestro transverso del abdomen para que sea una musculatura preparada.

El trabajo de suelo pélvico y abdomen se realiza fundamentalmente en espiración.

De ésta manera trabajo la respiración a la vez que elevo mi periné y hundo mi abdomen.

Esto lo puedo hacer de manera habitual, en cualquier circunstancia: cojo aire y cuando suelto, hago ese trabajo de suelo pélvico y transverso y así estoy tonificando esa zona. 

Si lo trasladamos a la práctica deportiva, cada vez que realizo un esfuerzo, como agarrar un peso y elevarlo, primero protejo mi suelo pélvico como ya explicamos y luego hago el ejercicio.

Sin embargo, si tenemos alguno de los problemas mencionados, tendríamos que evitar esos deportes que nos dañan y optar por otros que son más beneficiosos. 

Las patologías del suelo pélvico no sólo influyen sobre el sistema urinario o el sistema defecatorio. 

El suelo pélvico es un conjunto de partes blandas: musculatura, ligamentos y fascias.

A veces, estas partes blandas se tensan y pueden provocar dolor.

Cuando realizamos deporte, por esas cargas excesivas que hacemos sobre el suelo pélvico, vamos haciendo pequeños traumatismos, que, de manera sumatoria, puede generar una patología llamada dolor pélvico.

Los ciclistas y personas que realizan abdominales concéntricos de intensidad de manera repetida son pacientes de riesgo para éste problema.

Empieza por un dolor a nivel anal o genital y continúa agravándose con una imposibilidad para permanecer sentado durante un largo tiempo.

Es esencial prevenir ésta patología cada vez más común en la consulta. 

A lo hora de practicar ciclismo debemos valorar qué tipo de sillín utilizamos, la postura que llevamos para lo que es recomendable acudir a un profesional y debemos hacer, de vez en cuando, un trabajo de suelo pélvico para mantener su tono para bombear.

En cuanto notemos un síntoma de dolor, dificultad en las relaciones sexuales o en el sistema urinario, acudir al fisioterapeuta especializado para evitar la progresión de la patología. 

 

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