Escuela para padres: Los límites

En ésta entrega de la Escuela para Padres la psicóloga, Laura Corrochano, nos habla sobre los límites, por qué son importantes, cómo establecerlos y nos propone analizar si lo estamos haciendo bien mediante una pequeña práctica.

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Practica- Los límites
Practica- Los límites. Fuente: Psicóloga Laura Corrochano

¿Por qué es necesario establecer límites?

Los niños tienen que comprender que funcionamiento sigue todo aquello que les rodea, cómo y porque se rigen las normas y cuáles son estas.

Deben entender cómo se tienen que comportar ante determinadas situaciones y las consecuencias que tienen sus diferentes comportamientos para permitir que comiencen a elegir la opción más adaptativa en base a ello.

Es necesario que los padres transmitan información de forma concisa y clara sin que haya lugar a contradicciones en las enseñanzas y normas que quieren transmitir para que sus hijos aprendan.

Esto permitirá que cuando llegue el momento de relacionarse en la sociedad, con diferentes grupos de iguales, adultos, comunidades, etc. los conflictos sean menores, los sentimientos negativos que se puedan presentar por su interacción se vean reducidos a un mínimo y el sentimiento de rechazo y/o desaprobación de los demás no se produzca o se reduzca en la mayoría de lo posible.

¿Cómo ponerlo en práctica?

Hay que tener en cuenta que la vida de cualquier persona pasa por diferentes etapas dentro de un desarrollo, que cada una de ellas se caracteriza por la adquisición de unas competencias o habilidades en un momento determinado y que van a promover y permitir avanzar a la siguiente etapa.

Es por lo que distinguimos una infancia, adolescencia, vida adulta y vejez y la importancia de establecer los límites correctos desde la primera para poder movernos de forma adecuada por las siguientes.

Es frecuente que al comienzo de la adolescencia nuestros hijos demanden salir con sus amigos, las salidas comienzan de día y poco a poco van demandando mayor franja horaria de salida.

Hay que partir de la base de la responsabilidad, acordar horas de llegada y salida, sitios a los que se va asistir, personas con las que va a reunirse, tener facilidad de contacto en caso de que se dé la circunstancia, etc.

Poco a poco darán lugar a una mayor libertad con una base de  responsabilidad, que a su vez acentúa el vínculo de la confianza entre padres e hijos.

Pautar un límite conlleva: control, cierta libertad para que puedan empezar a tomar poder de forma supervisada y guiado por la responsabilidad.

El autor Robert J. Mackenzie nos refiere el enfoque democrático como el método más adecuado para poner en práctica y más efectivo que nos enseña y permite resolver problemas donde padres e hijos salen ganando, enseña responsabilidad combinando firmeza y respeto.

Se evita luchas de poder y herir sentimientos.

Así nos muestra saber distinguir los distintos tipos de límites que podemos encontrar en nuestro camino:

  • Blandos: “A veces” o “ya veremos” o “quizás”. Dan lugar a mensajes ambiguos lo que implica confusión, pueden cuestionarnos y oponer resistencia por no ser claros con la información que damos y que el otro recibe.
  • Firmes: “No”. Transmiten claridad, contundencia y correlación entre conductas y mensaje verbal (no has realizado los deberes, por lo tanto no puedes jugar al ordenador esta tarde), lo que permiten que no haya confusión a la hora de transmitir información y el mensaje no dé lugar a conflictos.

Los límites tienen que ir acompañados de mensajes

Como todas las instrucciones que se dan en diferentes ámbitos y contextos, pueden ir acompañados por mensajes de apoyo, motivación, positivismo, alentador… 

Los límites deben de ir acompañados también por este tipo de mensajes, lo que facilita un mejor  aprendizaje con connotaciones positivas y que permite una implantación más fuerte en el menor.

Los objetivos  son:

  • fortalecer el vínculo desde el respeto y la confianza,
  • un desarrollo personal adaptativo y
  • facilitar la creación de la estructura de los límites y pautas.

Por el contrario mensajes negativos, con carácter de imposición y que generan sentimientos negativos, dan lugar a conflictos posteriores y dificultades de adaptación y entendimiento de la norma.

Práctica:

¿Puedes identificar  el tipo de límites que utilizas con frecuencia?

¿Causan el efecto esperado cuando se aplican?

Si la respuesta es NO, localiza donde se encuentra el error ahora que conoces la estructura del funcionamiento.

 

Bibliografía:

-Robert J. Mackenzie: “Poner limites” como educar a los niños responsables e independientes con límites claros.

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