Arte por salud

En esta entrega de Expresión Saludable, Lucas Fernández, comparte con nosotros un poema y un dibujo para hablarnos sobre el infarto que sufrió.

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2003

En Integra Salud Talavera entendemos la salud como lo compleja que es, los hábitos saludables incluyen conectar con nosotros mismos, la escritura es una forma de hacerlo, por eso compartimos relatos, poemas, música, fotos…

Música para el alma por Matt

“Me gusta el proyecto [Expresión Saludable, de Integra Salud Talavera] porque realmente la música  en sí sirve para curar, de hecho, lo cura todo. La gente escucha música porque le hace sentir mejor o peor. El ser humano necesita sentir emociones fuertes”.

Todas las emociones son buenas. Muchos problemas derivan de la falta de expresar tanto emociones positivas como negativas”.

“Hay que enseñarle a la gente a ser sincera. No te gusta, pues no aplaudas. Te gusta, pues llora, salta. Hay que ser sincero. La sinceridad puede llevar muy lejos, trae problemas pero también soluciones”.

“Yo pienso que la gente disfruta más de la música cuando está en su casa o en su coche, ahí es cuando la gente está sobria, está receptiva y es sincera consigo misma”.

“Música y salud van de la mano pero hay que quitar del medio la droga y el alcohol porque no es una forma saludable de disfrutar de la música”.

Disfruta de las canciones que ha grabado para nosotros/as.

Cleta por Roberto Ramos

expresión saludable bicileta
Cleta. Fuente: Rosalie Orens

Con la mano levantada indiqué que iba a girar a la izquierda, como si fuera mi intermitente, pero nada. Otro vehículo que pasa de mí por enésima vez, hoy. Frenazo y el correspondiente insulto por su parte, que ya tiene narices.

Pero, en fin, hago de tripas corazón, saludo y le dedico una sonrisa, lo cual enfurece más aún al susodicho conductor de vehículo a motor. Va a ser cierto que la vida sedentaria te vuelve más irritable.

Prosigo mi camino. Esta vez decido salir de las avenidas para adentrarme en el maravilloso mundo de las calles con poco tráfico, pero ni aun así le dejan a uno circular tranquilo.

 

Un coche detrás de mí no para de pitarme mientras me grita: “¡Vete por el carril-bici!”. Es cierto, no recordaba que en las calles estrechas de un casco antiguo existe un carril-bici para que no tengamos que coexistir los vehículos de diversa índole.

 

Cada vez creo con mayor firmeza que los coches transforman a las personas y no precisamente para bien. Siempre supuse que los objetos materiales tenían como misión hacernos más felices, pero cuanto más grande es el coche, peores pulgas tiene el conductor. Con perdón de las pulgas.

 

Los rebuznos de los conductores de los coches, que no de los coches, que ya suficiente ruido hacen por sí solos, no consiguen amendrentarme y continúo hacia mi casa con mi “cleta”, como la llamo de forma cariñosa.

 

La sonrisa en mi boca delata uno de los grandes secretos de la Humanidad: los medios de transporte que conllevan ejercicio físico son más divertidos y nos provocan alegría, cosa que, por lo que veo, no ocurre con los de motor.

 

Pero, nada, no se cansan, más pitidos, más carreras, más acelerones… ¡Anda, pero si es el coche que me hizo la jugarreta en la primera rotonda! A lo mejor ese argumento de que se va más rápido en coche es falso… No sé, la experiencia diaria me hace pensarlo.

 

Recuerdo al que me pitó al entrar en el casco antiguo con su flamante todoterreno. Todoterreno que está ahora empotrado contra una rotonda por intentar adelantar a otro coche sin respetar al resto de conductores.

 

No es que le desee el mal a nadie, pero por dentro escondo una sonrisita mientras paro a ayudarle. Tras ver que su obesidad es proporcional a su mala leche, doy gracias porque otro chico en bicicleta se ha parado a ayudarme: es lo bueno de tener vehículos que no obstaculizan el tráfico si necesitas parar.

 

Y me da por pensar otra vez…

Me da por reflexionar sobre lo peligroso que es circular en bicicleta y lo seguro que es hacerlo en coche, mientras el conductor del flamante todoterreno es llevado en ambulancia al Hospital, mientras nosotros hemos podido parar a socorrerlo, mientras los coches seguían y seguían sin intentar ayudar, mientras vemos que el abuso del coche conduce al sedentarismo y la obesidad

 

Por fin, llego a mi casa y, al bajar de la bici me encuentro, buscando aparcamiento, a mi vecino, otro de los conductores que me increpaba para que le dejase paso y poder correr más. Le calculo veinte minutos hasta que llegue a su casa; sí, es cierto, el coche es más rápido y nos hace la vida más fácil.

Yo no deseo el mal a nadie, pero me reconforta pensar que quien no me respeta en la vía pública tiene una esperanza de vida menor.

Foto de naturaleza, por Andrés, de Palen Fotografía

El reto era conseguir una imagen que enlazara la salud con el arte. En un primer momento pensé en sacar una foto más explícita directamente relacionada con la salud pero hubiera sido muy fácil.
Repasando mi archivo de este verano encontré esta foto tomada en Losal de la Vera. Cada vez que subo allí a bañarme en sus charcas de agua cristalina, paso el día saltando de roca en roca, en contacto con la naturaleza, lejos de las malas costumbres de la ciudad. Por eso la foto incluye a dos niños, que no están jugando a videojuegos.

 

En mi opinión esto es salud, es algo que se está perdiendo para todos los que vivimos en una urbe. La foto me ha parecido ideal para expresar este concepto”.

Nudos por Rosalie Orens

– Le gusta hacer nudos- Fue lo primero que me dijo su hijo después de presentarme.

Me señaló a su padre, me dio algunas indicaciones, besó su frente y se marchó de la habitación del hospital.

Me coloqué al lado de la cama de Julián. Era un hombre muy mayor, tendría cerca de 90 años, sino más. Parecía que estaba un poco ido pero con algunos momentos de lucidez. Me despertaba mucha ternura.

Le cogí la mano para saludarle. Desprendía mucha calidez. Me besó la mano y yo la suya. No sabía muy bien por qué. Pero me sentí bien.
Acomodé la silla que estaba a su lado y me desabrigué. Hacía mucho calor en la habitación.
Julián tenía la manta enredada en la barrera de la cama. Intenté varias veces sacarla de allí, pero él estiraba y estiraba y no me la dejaba. Tenía mucha fuerza y yo no quería batallar con él. Sabía que en algún descuido suyo conseguiría desenredarla y abrigarle con ella.
No pasó mucho tiempo hasta que apagaron la luz de la habitación y, yo, la que estaba arriba de su cama. Quedamos casi a oscuras. La luz del pasillo era muy potente. En la cama contigua a la de Julián, otro señor muy mayor también estaba siendo acompañado. La cuidadora era muy amable y venía a ver a mi viejito de vez en cuando.
Intentamos dormir. Julián aún estaba medio sentado, la enfermera y el celador aún no habían pasado a cambiarle el pañal ni a bajarle su cama. Estaba incómodo. Se iba hacia un lado o hacia otro de la barrera y estiraba de la manta. Parecía que la acariciaba, la abrazaba… Mis sospechas se esclarecieron cuando empezó a darle besitos. Creo que estaba teniendo reminiscencias. Era muy tierno.
Pasado un rato, me percaté que no tenía cogida su manta, empecé a desenredarla. Cuando me creía victoriosa, Julián estiró de ella.
– Abuelo- le dije acariciándole la mano- tengo que coger su manta para taparle, sino va a pasar frío- No era muy convincente el argumento pues todavía hacía calor, pero me habían advertido que las noches eran frescas. Cosa que más tarde pude comprobar. No quería que se enredara más para no tener que despertarlo en el momento crucial del sueño reparador.
A pesar de todo, funcionó. Julián soltó la manta y pude ponerla en orden. Le tapé, pensando que estando así, quieto, tendría más frío que yo. Pero él no quería, así que después de un rato, cedí. Más tarde se la puse y la aceptó de buen grado.

Me senté a su lado. Tenía una sabanita del hospital para cubrirme y una mantita que había traído de casa. La sabanita tenía un nudo en una de las puntas. Sonreí, cerré los ojos y dormí.

Seres queridos por Jesús Molina Lozano

“Caminamos muy deprisa en este mundo lleno de ruido que nos aturde y no caemos en la cuenta de que cuanto más avanzamos por el camino equivocado,  más nos alejamos de la verdad.
Llegará un día que ninguno de nosotros estaremos aquí y pasaremos por ese trance de caer en una grave enfermedad. No hay nada más importante que en esos momentos acompañemos y, cuando nos llegue a nosotros, que nos acompañen, de ahí esas palabras de consuelo: “Murió rodeado de todos sus seres queridos.”

Yo personalmente, he padecido dos cánceres, he vivido momentos de gravedad y, el mayor consuelo recibido ha sido la compañía de mis SERES QUERIDOS.  Si somos capaces de vivir esto así, lograremos disfrutar de una muy buena SALUD DE CUERPO Y ALMA”.

Ganas de vivir por Francisco Javier Fernández  Basilio, “Zapa”

frase de Zapa, afición por escribir
Frase de Zapa. Fuente: Rosalie Orens

“Soy un ciudadano  normal, madrugo todos los días para trabajar, como todo hijo de vecino”.

Quiero  compartir  mi experiencia con vosotros/as porque, dentro de la normalidad, está también sufrir una enfermedad, sea cual sea y con normalidad hay que afrontarla, hablar de ello sin complejos, y cargarse de positividad, usando todas las herramientas  posibles.

Escribir me motiva y me libera

Escribí en su día: “Si el cáncer te pilla parado, tiene medio trabajo hecho” así que yo no paro, si me quiere ganar, le va a costar sudar. Me pillará corriendo, nadando o tomando cañas como el de la canción.

“Hay momentos  en la vida para los que no nací”, así empieza una canción de Jarabe de Palo, pero claro, la vida no es una canción y esos momentos son inevitables.

Hace ya casi 4 años la vida me hizo un regalo envenenado. Sin tener ningún síntoma apreciable, y casi por casualidad, me detectaron  un cáncer de tiroides, uno de los menos “graves” según estadísticas.

Me descubrieron un nódulo en una revisión de mi “querida” fibromialgia. Todo pasó tan deprisa  que no tuve casi tiempo de asimilarlo. 28 días después de esa revisión estaba operado. Me extirparon el tiroides y 8 ganglios linfáticos, 5 de ellos afectados.

Siempre fui positivo, aunque el susto me lo llevé. Solo decir que al darme de alta me dijeron que hiciera “vida normal” y así lo intenté hacer.

A los 10 días de darme de alta empecé a hacer deporte, muy suave con unas pesas de 1 kilo unas tablitas,  4 días después empecé a salir a caminar ligero y a los 2 días a correr, muy tranquilo.

Por otro lado, también tengo la afición de escribir algún poema de vez en cuando. Eso me motiva y me libera. A veces le cuentas al papel eso que no eres capaz de decir.

Les voy a dejar unas poesías. La primera la escribí después de la operación. La segunda la escribí poco después de fallecer mi padre, también por cáncer, él no tuvo tanta suerte.

La cuestión es que aún sufriendo se puede buscar una vía de escape,  sea hacer deporte, pintar, tocar la guitarra  o como es mi caso, escribir.

AL FINAL DEL CAMINO

La muerte me miró de frente

me dijo “vente conmigo”

yo pase de largo

continué mi camino.

 

Indignada se volvió y me dijo

“Acaso no me has oído”

entonces le planté cara

“Qué tal si lo discutimos”

 

Hablamos y nos chillamos

luchamos y debatimos

por difícil que parezca

al fin quedamos como amigos

 

Bajo la sombra de un árbol

vislumbramos el destino

quedamos en volver a vernos

un día al final del camino.

Zapa.

 

LA PARCA DEBE ESPERAR

Qué se pensó la Parca?

Que por enviarme al cangrejo

Iba a conseguir evitar

Que yo llegase a viejo

 

Yo no le voy a negar

Que fué buen intento señora

Pero usted no debe olvidar

Que no ha llegado mi hora

 

Usted se podrá disfrazar

De mil formas diferentes

Pero no ha de subestimar

Que yo también soy valiente

 

Se sentía usted feliz

Qué se había pensado?

Que me iba usted a ganar

Por arrebatarme soldados

 

Ellos eran importantes

Yo no se lo discuto

Y que usted consiguió

Darme un buen disgusto

 

Pero también le digo

Que a usted le falta salero

Soy muy mal enemigo

Por lo mucho que me quiero

 

Tampoco vaya usted a pensar

Que me lo tomo a risa

Le quería recordar

Que yo no tengo prisa

 

Ya se que nos veremos

Jamas lo he dudado

No hay que apresurarse

Ya lo tenemos hablado

 

Vaya usted tranquila

No me eche usted de menos

Que al final un mal día

Sin remedio nos veremos.

Pintura: “El pequeño Lama” de Ricard López

“En muchos casos,
para que recuperes la paz,
no es suficiente con que
te disculpes sinceramente,
además, debes corregir tu error
(si se puede) y es
menester compensar a la
víctima por el agravio
y comprometerte a no volver a
caer en la misma falta”
Del libro: “Todos los corazones
son uno” del mismo autor.

“Día de la No Violencia y La Paz” de Amparo Gudiel

Hubo una vez un excelente pintor que todos los días usaba uno de sus blancos lienzos y con la gama de colores que tenía en su corazón intentaba adornarlo: bosques altos y frondosos, puestas de sol espectaculares, paisajes imposibles…
Una mañana quiso pintar algo especial. ¿Sería un bodegón? ¿O quizás un retrato? ¿Un paisaje tal vez?
No, esa mañana quería plasmar el significado de la paz pero, ¿cómo hacerlo?
Una vez más, como hacía con todas sus obras, dejó que su corazón pensara por él:
“La Paz emana de un corazón que ama; ama a todos y así mismo. De un corazón que perdona los errores, que no discrimina, que comprende, que ayuda, que evita las injusticias, que cuida a todo y a todos los que le rodea, que valora a cada ser vivo, que disfruta de cada día y que quiere a todo el mundo como a hermanos.  Un corazón lleno de grandeza y esperanza, de calma”.
El pintor siguió pensando “¿Y cómo son los colores de La Paz?”
Volvió a dejar que su corazón pensase: “Cálidos como abrazos y besos, alegres como la felicidad de un niño, brillantes como el futuro que se puede construir con ella, pero también colores fuertes, como el ánimo de aquellos que abanderan y luchan por la paz”.
El pintor comenzó a llenar el lienzo, en cada pincelada se reflejaba en su cara la alegría por lo que estaba haciendo.
Cuando terminó, con orgullo examinó su obra.
Había dibujado a su propio corazón. Éste representaba el corazón de otras muchas personas que, como en él, permanecía latente La Paz hasta conseguir llenar todo su ser.

Poesía al corazón por  Lucas Fernández

Poema "Corazón" de Lucas Fernández.
Poema “Corazón” Fuente: Lucas Fernández.

“Me animé a colaborar con Integra Salud Talavera porque me parecía muy positivo contar una experiencia propia a través de la poesía, que en tantas ocasiones me acompaña y tantas emociones despierta.

Enfrentarte de repente a un infarto de corazón con 34 años, traspasar la línea y tener la suerte de volver es algo para contarlo, con toda la energía posible.
A veces, a pesar de tener una vida saludable, la genética y las reacciones naturales de tu cuerpo pueden ponerte en este tipo de situaciones.
Cuando te das cuenta de que has tenido la suerte de superarlo, es cuando agradeces todo lo que tienes alrededor.

Aprovechar cada momento, disfrutar de la vida, de tu familia, de los amigos,… y de las pequeñas cosas, siempre manteniendo tus cuidados saludables y dando gracias por los grandes avances de la ciencia, que sin ellos, muchos casos de este tipo no podrían ser contados”.

Juan Rodríguez Tablas​, ha puesto música a la “Poesía al corazón” de Lucas Fernandez​.

 

El río por Elisa Vázquez

El río en Arenas de San Pedro,  Elisa Vázquez

Para mi la salud no existiría sin momentos como los que paso en el río.

El sonido del agua, el olor a naturaleza, el viento en la cara y el sol acariciando nuestra piel son grandes regalos para nuestra salud.

Por suerte podemos disfrutar de todo esto cerquita de casa, a pocos kilómetros de Talavera.

A veces perdernos en mitad del bosque hace que nos encontremos y equilibremos

El don de fluir de la escultura

Soy Esther Velayos, soy escultora. Este cocodrilo es mi primera obra en hierro. Hasta entonces yo pensaba que era pintora, sufría mucho porque me costaba mucho hacer los trabajos con pintura para llegar hasta donde yo consideraba que la obra era buena.

De repente empecé a trabajar el hierro y me dí cuenta que mi rama artística estaba más con la escultura que con la pintura.

El cocodrilo es muy importante para mí, es, además, la mascota de nuestro taller. Fue mi primera obra en hierro y la primera vez que noté que había una conexión mucho mayor de lo que yo habría imaginado, aquí se me abrió una luz.

De pronto fui consciente del significado que tenía para mí la escultura. El hecho de soldar, el olor, esa sensación de tener que doblar una barra de hierro para conseguir las formas que quiero…

Hay una simbiosis entre yo y la materia, el que sea hierro, que no perdura para siempre en el tiempo, hace que envejezca conmigo.

Con el hierro me pasa lo que no me pasa con ninguna de las otras disciplinas artísticas, desde el principio veo la obra. Me encanta como fluye la forma y la materia.

El arte y la creatividad son algo innato en el ser humano. Las primeras representaciones están hechas en cuevas, con las manos y con pintura, es nuestra manera de decir lo que está ocurriendo.

Antiguamente no se le daba tanta importancia al arte, entonces el crecimiento artístico no iba en paralelo al crecimiento personal.

¿Cómo se hace para que vayan en pararelo?

A base de ejercicios, de probar cosas, de experimentar, de no tener miedo, de crear, dirigido por profesionales que saben hacerlo.

El arte no tiene edad ni condición. Cualquier persona que tenga burbujitas en el estómago lo va a disfrutar.  El arte es algo tan interno nuestro que es natural que salga.

Cuando una persona es capaz de volver a entrar dentro de sí misma, de sentir y de expresar a través de las diferentes manifestaciones artísticas (manualidades, pintura, escultura, fotografía, etc.) encontramos la pureza del ser humano.

Todas las personas deberíamos tener nuestro momento de expresión, pero los niños más que nadie.

Los niños no tienen ningún prejuicio de representar las cosas tal como las imaginan y esa pureza no hay que perderla. Con técnicas se pueden ir depurando ésas formas de hacer para que cada uno pueda expresar lo que realmente quiere decir.

¿Qué mensaje quieres dejar para las personas que nos leen?
Que nunca dejéis de ser artistas, hay que creérselo y expresar.

Quiero decir y te quiero recitar por Rosalie Orens

Portada poesía "Quiero decir y te quiero recitar"
Portada “Quiero decir y te quiero recitar”. ilustrado por Laura Nava

Mi libro es el resultado de muchos años de búsqueda interior, de un intento de conexión con la sociedad actual a través de los problemas que nos aquejan, de la pretensión de visibilizar la importante labor de las mujeres y de expresar el amor profundo que siento por mi familia.

Está dividido en cuatro capítulos que tratan éstos temas y cuenta, además, con una maravillosa ilustración en cada uno de ellos realizada por la artista Laura Nava.

Por otro lado, me propuse desde el minuto uno, cuando empecé éste proyecto, de hacer también un audiolibro, no sólo por la riqueza expresiva que aporta sino por hacer accesible la cultura para cualquier persona.

¿Qué crees que aporta tu proyecto a la salud?

La poesía es una herramienta fundamental para expresar emociones, como lo es el arte en general. Es mi recurso para canalizar de forma positiva y constructiva lo que llevo dentro y necesito expresar.

Lo más especial para mí es poder compartir todo eso que está en ebullición dentro de mi con las personas que asisten a mis recitales. Es maravilloso poder conectar con otras personas y crecer y reconocer esas mismas emociones en los asistentes, lectores u oyentes.

Y todo eso tiene un fin solidario…

He impreso marca páginas en el Centro Ocupacional Louis Braille, un centro que da una oportunidad laboral a personas con discapacidad intelectual,  a través de la contratación de los servicios de imprenta con los que cuenta el centro,  he conseguido darles trabajo y reconocer sus esfuerzos. El trabajo dignifica.

¿Dónde se puede adquirir el libro?

Vendo los libros yo misma.

Tiene un acabado impecable, mérito de Tecnigraf, una presencia bellísima gracias a Laura Nava y un contenido muy personal. Incluye un audiolibro grabado en Escuela Más que música del Prof. Daniel Romo.

Los resultados de la presentación realizada el pasado sábado 14 de abril superaron ampliamente mis expectativas. Realmente me siento muy agradecida con las personas que me acompañaron e hicieron posible la grabación de mi audiolibro en directo.


Por la sonrisa de un niño

Tania estaba con su marioneta por la Calle San Francisco, de Talavera de la Reina, el 22 de abril de 2016.

La vi y me sorprendí pero más lo hizo mi pequeño, que no le quitaba ojo.

Tania viene de Alemania, desde hace años viaja por España con el deseo de ver a los niños sonreír con su arte.

No se animó a hablar para nosotros a cámara pero sí a seguir con su arte animándonos la mañana. Gracias.

La música es vida por Miguel Fernández Martín

Canto desde que tenía  8 o 9 años debido a la educación musical que impartía el colegio La Salle, en Talavera de la Reina.


Cuando canto me siento magníficamente bien, radiante de felicidad. La música es vida, vitalidad, medicina que cura y tabla de salvación para la desesperación.

Caminar por Javi Loaisa

Camino por el bosque
Caminar es Salud.
Buscando la cascada de El Tobazo. Cantabria.
Fuente: Javi Loaisa

Nos deja este fragmento del poema “Proverbios y Cantares” de Antonio Machado en Campos de Castilla.

Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino:
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,

sino estelas en la mar.

Tallar madera es meditar

El taller surgió a raíz de Diego, quién aprendió a tallar madera para superar las secuelas de un accidente muy grave ocurrido en su juventud. Se acercó a la Asociación y ofreció compartir su habilidad en octubre pasado.

Desde entonces participan en el taller pacientes de la Asociación que consiguen relajarse y disfrutar de un momento de esparcimiento que esperan toda la semana que se repita.

“Para tallar madera no se necesitan conocimientos ni experiencia previa. Allí solo necesitamos dejarnos llevar por nuestra creatividad. No debe preocupar el resultado, nadie puede juzgar el trabajo de otra persona, pues es una expresión única y personal, lo que importa es el proceso, que al igual que el camino, ha de ser lo mas largo, de manera que permita disfrutar ese proceso.”

Fuente: Diego

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