Suicidio: señales de alerta

Hace 10 años morían aproximadamente 6000 personas al año por accidentes de tráfico, ahora ha bajado aproximadamente a 1800 porque hay mejores carreteras, carnet por puntos, radares, campañas de medios de comunicación, campañas de prevención, etc.Sin embargo, para prevenir este tipo de muertes por suicidios, no se hace nada. Según sea un tipo de muerte u otro, unas preocupan y otras no, manifiesta Javier Jiménez- Presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (RedAIPIS).

Suicidio. Primera causa de muerte no natural desde el 2008.
Suicidio. Primera causa de muerte no natural desde el 2008. Psicólogo Javier Jiménez, Presidente AIPIS

“Hay muchas definiciones sobre lo que es el suicidio, pero una de las que más me gusta a mi es la que dice que cuando una persona está sufriendo enormemente, por múltiples factores, entonces decide acabar con su propia vida”, explica Javier Jiménez- Presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (RedAIPIS).

¿Qué es el suicidio?

Cuando se habla de suicidio, se suele ir a buscar la definición que da la Real Academia de la Lengua, porque lo que unas personas consideran suicidio, para otras no lo es.

Por ejemplo, una persona que acaba consigo misma sin ser consciente de que lo está haciendo y esa persona está con un brote psicótico, eso no está considerado como un suicidio, sin embargo, esta persona acaba con su propia vida. Ésta persona se creía Superman, no quería matarse, quería volar y se tiró al vacío.

Lo determinante es la voluntad, la decisión consciente de querer suicidarse.

Hay gente que realiza intentos de suicidio y no era su voluntad acabar con su vida, era llamar la atención, pero se le ha ido de las manos.

Lo que parece muy claro y simple, solamente en el propio término de suicidio, tiene muchos pequeños matices.

Por eso en AIPIS decimos que el suicidio puede tener muchas definiciones pero nos gustaría que se entendiera como una solución radical al sufrimiento psicológico intolerable, que la persona al verse superada en recursos y capacidad de afrontamiento no ve otra salida y decide acabar con su vida.

¿Qué factores influyen en el intento de suicidio?

Hay dos patrones o denominadores comunes que son el sufrimiento psicológico intolerable de la persona y pensar que está haciendo un favor a la familia.

Por un lado, la desesperanza. Piensas que no hay forma de dejar de sufrir de otra manera que acabar con tu propia vida.

Ni siquiera aspiras a ser feliz, sólo a dejar de sufrir, porque piensas que el sufrimiento que tienes se va a mantener de por vida, es intolerable y la única forma de eliminarlo es quitándote la vida.

Lo que no entienden muchas veces los familiares, por ejemplo, “como una madre que tiene 3 hijos menores a cargo, en una familia totalmente estructurada, económicamente estable, con trabajo, sin problemas físicos significativos, decide acabar con su vida y dejar a sus hijos que la necesitan y la quieren”.

Pues porque esa madre piensa que le está haciendo un favor a su familia, piensa que “para tener una madre así, mejor no tenerla”, aunque sea una madre excelente, una mujer excelente, una compañera excelente, tiene una visión distorsionada de su propia forma de ser, de su propia autoestima

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Los factores de riesgo podrían dividirse en:

Personales:

-presencia de una enfermedad física que consideras que va a deteriorar mucho tu vida y te va a convertir en dependiente de otras personas.

– tener diagnósticos de enfermedades mentales: depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia, trastorno límite de la personalidad…

intentos previos de suicidio.

  • Personas con alto nivel de auto exigencia
  • Personas con Alta Sensibilidad (PAS)

Familiares:

antecedentes familiares: “si tu abuelo y tu padre solucionaron sus problemas matándose, ¿por qué no lo vas a hacer tú?”

– pertenecer a una familia con altos niveles de crítica y hostilidad.

– una familia desestructurada, con abuso de alcohol, drogas, maltrato físico, psicológico o sexual.

Sociales:

  • desempleo,
  • ausencia previa de red social de apoyo,
  • dificultad para acceder a servicios socio sanitarios especializados de salud mental o de servicios sociales, (no confías en ellos o nos tienes derecho a ellos),
  • presencia de acontecimientos negativos vitales como la muerte de una persona querida, la ruptura de pareja, acoso escolar, problemas legales, policiales, económicos, laborales, etc.

Hay múltiples factores de riesgo, pero uno de los principales son los intentos de suicidio previos.

Cualquier persona es susceptible a llegar a ese punto

Ahora puedo estar súper feliz y de pronto meterme en unos problemas tremendos, por ejemplo, tengo un despiste, atropello y mato a alguien, a partir de ahí tengo sentimientos de culpabilidad, tengo problemas judiciales, económicos, familiares…

Nadie esté a salvo de tener algún tipo de acontecimiento que le lleve a ese punto pero es más habitual en gente que ya está metido dentro de todo un ambiente familiar o personal desestructurado.

Por ejemplo, en el caso de las personas que consumen sustancias, no es sólo por el hecho de consumirlas sino por todas las esferas de tu ámbito que se deterioran: pierdes el trabajo por lo que tienes problemas económicos, eso hace que tengas problemas familiares, entonces bebes, tienes un accidente, te detienen y vas a la cárcel…

La conducta suicida es muy variopinta, entonces es multifactorial, multicausal, es raro que haya una sola causa.

El principal predictor de que una persona realice un suicidio consumado, son los intentos de suicidios previos que ha tenido, lo que pasa es que hay que saber valorar esos intentos previos.

Por ejemplo, cuanto mayor grado de ocultación, más riesgo.

A más número de intentos, más riesgo.

A mayor letalidad del método, más riesgo.

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Suicidios reales y letales
Siempre hay que tratar todos los intentos de suicidio como reales y potencialmente letales- Psicólogo Javier Jiménez, Presidente de AIPIS.

¿Cuáles son las señales de alerta de que una persona está pensando en suicidarse?

Dentro de las señales de alerta que tiene que tener en cuenta un familiar, un ser querido o un profesional son:

Comentarios relacionados con el acto suicida, la muerte. “Me gustaría desaparecer” “Quiero descansar” “No sé seguir viviendo” “Me pregunto como sería la vida si estuviese muerto” Eso es muy frecuente.

Despedidas. De pronto esa persona va a despedirse de los abuelos, de los tíos, y esa despedida y ése afecto es porque se va a suicidar. La familia no lo entiende: “Ay, qué cariñoso está”, dicen.

Cambios. Puede ser una señal de alerta un cambio repentino de conducta. A veces, sucede que ves a una persona deprimida durante muchísimo tiempo y de pronto, sin que ocurra nada en su vida, le ves una súbita mejoría, eso despista mucho a los familiares.

Esto puede significar que la persona ya sabe como acabar con todo, con su sufrimiento. Saber cómo va a acabar con su sufrimiento hace que le cambie el semblante, que se arregle, que empiece a hacer documentos preparatorios para cuando no esté… Los familiares le ven activo y no entienden lo que le ha ocurrido.

– Aparición de laceraciones recientes en el cuerpo, eso es porque ha habido algún intento previo.

Regalos. La persona empieza a regalar objetos personales. Nadie entiende que regalan esas cosas porque ya no las va a necesitar.

Búsquedas en Internet de como suicidarse, muy típico en adolescentes. Lamentablemente existen páginas y blogs que detallan como hacerlo.

¿Cuáles son los mitos sobre el suicidio?

– Preguntar a la persona si se quiere suicidar es darle la opción. NO, al contrario, hay que preguntar.

– Quien expresa su deseo de suicidio, nunca lo hará. NO. Al contrario, mucha gente avisa.

– Si lo ha intentado y no lo ha conseguido es que no se quiere matar. NO, muchas personas antes de suicidarse hacen varios intentos previos.

– Nunca te van a avisar porque es algo impulsivo. NO, hay que clarificarlo, porque con frecuencia mandan señales de alerta que nadie nos ha enseñado a interpretar.

– Sólo se suicidan las personas que tienen problemas muy graves. NO, mucha gente dice que el suicida tenía una vida ideal y no se lo explican, pero ésa persona estaba sufriendo, tenía problemas emocionales.

¿Existen campañas de prevención del suicidio?

A nivel nacional no hay ningún tipo de programa o campaña de prevención.

El suicidio es la primera causa de muerte no natural en España desde el año 2008, por disminución de las otras causas.

Se suicidan una media de 10/11 personas al día en España, según datos del INE. Si te vas a datos de anatómicos-forenses (Institutos de Medicina Legal) salen muchos más.

El grueso de la gente que se suicida está en los hombres varones de 40 a 50 años, porque es donde más población hay.

Pero son los adolescentes y los ancianos son los que más preocupan.

De los 15 hasta los 25 años se está convirtiendo en la primera causa de muerte.

Antes eran los cánceres y los ataques al corazón, pero como hoy en día hay mejores medios, mejores pruebas diagnósticas, mejores tratamientos, mejores fármacos, todo ha evolucionado para que mueran menos adolescentes por esas causas.

Pero los suicidios, aunque no aumenten de manera alarmante, como las demás causas disminuyen, va convirtiéndose en la primera causa.

Hace 10 años morían aproximadamente 6000 personas al año por accidentes de tráfico, ahora ha bajado aproximadamente a 1800 porque hay mejores carreteras, carnet por puntos, radares, campañas de medios de comunicación, campañas de prevención, etc.

Sin embargo, para prevenir este tipo de muertes por suicidios, no se hace nada. Según sea un tipo de muerte u otro, unas preocupan y otras no.

Hay programas a nivel de comunidades autónomas, a nivel provincial o de algún hospital en una determinada provincia, pero a nivel nacional no hay nada.

Los programas sobre el papel están muy bien, pero prácticamente ninguna comunidad autónoma le dota de suficientes medios económicos y humanos para desarrollar ese programa de prevención.

Casi en todo el mundo, exceptuando en China y en India, se suicida una media de 3 hombres por cada mujer.

Los intentos de suicidio son al revés, hay una media de 3 mujeres por cada hombre.

Éste tema es extremadamente polémico. Porque no se sabe la causa, el INE solo aporta como datos: sexo, edad, comunidad autónoma, metodología suicida y mes. Todos los meses es más o menos igual por lo que no aporta nada significativo.

No hay ni una sola pregunta del tipo: ¿posibles factores desencadenantes de que la persona se haya suicidio?

¿Por qué, ante la dimensión de éste problema, no hay campañas de prevención?

No hay campañas de prevención porque erróneamente se considera que hablar de suicidios provoca suicidios, cuando verdaderamente no es así. Hablar de manera incorrecta del suicidio puede provocar suicidios, pero hablar de manera correcta del suicidio, lo previene.

Lo que no se puede hacer es no hacer nada cuando todos los días se suicida una media de 10 personas.

Tenemos casos reales, con nombres y apellidos, de suicidios desde los 7 años. El INE informa “menores de 15 años”, sin detallar las edades exactas.

No hay formación en las universidades sobre conductas suicidas. Lo que hemos aprendido los psicólogos es porque hemos tenido pacientes y porque nos hemos formado por nuestra cuenta.

Lo primero es formar a los profesionales desde la base.

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Suicidio. Normas básicas para informar
Suicidio. Normas básicas para informar. Psicólogo Javier Jiménez, Presidente de AIPIS.

¿Qué significa hablar bien del suicidio?

Lo primero de todo es hacer campañas de prevención del suicidio, dotándolas de medios económicos y humanos.

Hay que informar a familiares y profesionales cuáles son los factores de riesgo, factores protectores, señales de alerta de riesgo inminente, mitos, para que tengan herramientas para detectarlos.

Los medios de comunicación deben seguir unas normas básicas:

– No dar una explicación simplista al suicidio.

– No poner en la primera página de portada.

– No se puede poner al suicida de héroe o cobarde.

– No se pueden poner fotos de la persona que se ha suicidado.

– Poner que hay asociaciones que apoyan a familiares.

– Explicar que hay otras formas de solucionar los problemas.

¿Por qué no se habla del suicidio?

Que no se hable del suicidio es un problema de la sociedad.

Se está empezando a hablar en los medios de comunicación pero no han surgido nuevas asociaciones de profesionales, aunque sí de familiares. Hay 7 en España, una en Barcelona, en Bilbao, Navarra, Canarias, en Baleares, en Alicante y en  Madrid (la nuestra que es mixta, profesionales y familiares).

Si hablar o leer de suicidio provocara suicidios, yo me leo todos los días 20 noticias de suicidios y llevo así 24 años.

La clave está en la persona que tiene una predisposición, que ya está pensando en matarse y ve que otra que lo ha hecho ha quedado como un verdadero héroe, “¿por qué no va a imitarlo?”

Pero en una persona sana y feliz, por jugar un juego como “La ballena azul” o “Momo”, no se va a suicidar.

Por un lado, está muy bien que se saque a la luz pública que una persona se puede suicidar por un acoso escolar bestial, pero no hay que darle una explicación simplista.

Desde el Concilio de Trento, se condena la figura del suicida a nivel religioso y estatal.

Aproximadamente durante 1500 años el suicida y su familia han sido duramente castigados en España y Europa, y aun sigue pasando en algunos países.

Le echaban de los cementerios, confiscaban los bienes de la familia, derruían la casa, la familia se quedaba sin nada… Entonces es normal que se cree un estigma y un tabú.

Hasta 1983 no se podía enterrar a una persona que se había suicidado en un cementerio católico o cristiano, había enterrarlo fuera del cementerio.

La explicación simplista del suicidio es que se suicidan los que tienen un trastorno mental, “si no lo estás, no tienes de qué preocuparte”.

Está la idea de que la gente se mata porque quiere, “ya ha dejado de sufrir”, pero en el mismo momento que esa persona ha dejado de sufrir, cuando se suicida tu único hijo, tu hermana querida, tu padre o tu abuelo, automáticamente ése sufrimiento se trasmite a su familia y seres queridos. “¿Por qué no me di cuenta?” “¿Por qué no me avisó?” “¡Cuánto sufría!”

Que un ser querido se suicide trae enorme sufrimiento, ¿cuántos no han pensado en suicidarse después de eso o no lo han hecho? Nadie hace estudios sobre esto.

¿Quiénes estamos preocupados por esto?

Siete asociaciones de particulares, ONG, asociaciones que no reciben ninguna ayuda económica. La mayor parte de asociaciones que se han creado son de supervivientes porque algún familiar suyo se ha suicidado.

La AIPIS no tiene local propio. El Colegio de Psicólogos de Madrid cede una sala para las reuniones de los profesionales y el Ayuntamiento cede un local cada 2 meses 3 horas para las reuniones de supervivientes.

La asociación está formada por 15 psicólogos y 45 supervivientes aproximadamente.

Se realizan muchas actividades: guías, cursos de formación, información a la prensa, estudiantes y profesionales, se orienta a familiares…

Lo que no hacen es terapia presencial ni grupal. Les escribe gente de Chile, de Venezuela, Guatemala, Colombia…No sólo de España.

Muy pocos países tienen programas de prevención del suicidio, algunos de ellos son Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Finlandia, Suecia, Noruega y Bélgica.

Siempre hay que tratar todos los intentos de suicidio como reales y potencialmente letales. 

Aipis es una organización independiente y sin ánimo de lucro dedicada a la investigación, sensibilización, prevención, apoyo a supervivientes, formación y elaboración de materiales de autoayuda sobre conducta suicida.

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