Manchas en la piel, acné y arrugas

El Director Médico de Kalos Medicina Estética, Dr. Eduardo De Frutos, nos explica distintos aspectos de nuestra piel, cómo podemos tratarlos y qué podemos hacer para prevenirlos.

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El Director Médico de Kalos Medicina Estética, Dr. Eduardo De Frutos, nos explica qué son las manchas de la piel, el acné, la celuliltis y las arrugas cómo podemos tratarlas y qué podemos hacer para prevenirlas.

Tipos de manchas de la piel

– Manchas solares o tipo léntigo suelen estar asociadas al envejecimiento y aparecen en personas mayores sobre todo en zonas que han estado muy expuestas al sol (cara, escote y dorso de las manos). Tienen tamaño, forma y borde muy bien definido. Parecen pecas.

– Manchas tipo melasma que son manchas más difusas que suelen tener una correlación hormonal. Por ejemplo el “paño” de las embarazadas o manchas que aparecen asociadas a la toma de algún anticonceptivo hormonal. Suelen empeorar con la exposición al sol por lo que en verano se hacen más visibles.

¿Cómo se tratan las manchas en la piel?

El tratamiento depende del tipo de mancha.

Las de tipo léntigo reciben un tratamiento más físico con fuentes de luz como puede ser el láser q-switched que es el tratamiento más específico.

Las de tipo melasma normalmente necesitan tratamientos más químicos por lo que generalmente recurrimos a los peelings, mascarillas despigmentantes o a cremas de uso diario que sean despigmentantes.

Es importante que se realice también un tratamiento domiciliario utilizando una buena protección solar y una crema despigmentante apoyando el trabajo que está haciendo el peeling.

¿Cómo podemos prevenir la aparición de manchas en la piel?

La medida preventiva más importante es la protección solar tanto en invierno como en verano, pues sea un tipo u otro de mancha, el sol siempre las empeora. Recomendamos una protección con un filtro de 50+ o pantalla total.

¿Qué es el acné?

El acné es un trastorno de la piel que puede tener presentaciones muy variables, desde una piel grasa que persiste durante años y ocasiona leves brotes temporales, hasta un acné severo, que solemos llamar nódulo-quístico, por la gravedad de sus lesiones.

Cada poro que observamos en la superficie de la piel es la abertura de un folículo, que contiene un cabello y una glándula sebácea. El sebo o la grasa secretada por dicha glándula ayudan a eliminar las células cutáneas viejas y mantiene la piel suave.

Cuando las glándulas producen exceso de sebo, los poros pueden quedar obstruidos. Se acumula suciedad y células residuales, favoreciendo el crecimiento bacteriano. La obstrucción se denomina tapón o comedón y es la lesión fundamental del acné, aunque puede evolucionar hacia otras presentaciones, como la pústula o el quiste.

¿Por qué se produce el acné?

En cuanto a la causa del acné persistente o de brotes puntuales de acné, se ha escrito mucho y no deja de ser un tema en constante debate. Está claro que tiene una asociación genética y que suele presentarse en determinados tipos de piel, aunque podemos decir que prácticamente el 100% de la población lo sufrimos al menos una vez a lo largo de nuestra vida.

Factores de riesgo

  • Los cambios hormonales: el acné generalmente aparece durante la adolescencia, aunque también puede presentarse en pieles adultas e incluso en bebés. Otros cambios hormonales que pueden desencadenar brotes puntuales de acné son los períodos menstruales y el embarazo.
  • Ciertos fármacos o tratamientos hormonales, como los esteroides, la testosterona, los estrógenos y la fenitoína.
  • El estrés psicológico.
  • Una mala alimentación: aunque no está demostrado que el chocolate sea una causa directa de acné, parece ser que las dietas ricas en azúcares refinados o productos lácteos sí pueden guardar cierta relación, en algunas personas.

Tratamiento y medidas preventivas del acné

Dejando aparte ciertos remedios caseros, daremos algunas pautas que han demostrado eficacia en la prevención y tratamiento del acné:
  • Cosmética específica para piel grasa, o “no comedogénica”.
  • Lavados frecuentes de la piel con un jabón suave que no reseque la superficie.
  • Tratamientos tópicos: el ácido salicílico y el peróxido de benzoilo han demostrado eficacia en el tratamiento del acné mediante su aplicación directa sobre la piel. Funcionan destruyendo las bacterias, regulando la secreción sebácea y haciendo descamar la capa superior de la piel.
  • Peeling o quimiodermoabrasión: el peeling de ácido salicílico supone una gran ayuda en el tratamiento del acné leve y moderado.
  • Control hormonal: ciertos trastornos hormonales, como el síndrome de ovarios poliquísticos, se asocian a piel grasa y con tendencia acneica. La regulación hormonal por medio de anticonceptivos supone una mejoría en un alto porcentaje de casos.
  • Tratamientos antibióticos: actúan sobre el componente bacteriano del acné, aunque no solucionan la producción de comedones, por lo que deben utilizarse como soluciones temporales o tratamientos coadyuvantes.
  • Isotretinoínas orales: hoy día está reconocido como el tratamiento más efectivo contra el acné, aunque debido a su perfil de efectos adversos, suele reservarse para los casos más serios: el acné nódulo-quístico.

Las secuelas del acné

La mayoría de las veces, el acné desaparece tras la adolescencia, aunque puede persistir hasta una mediana edad y puede dejar secuelas si no se ha tratado correctamente, debido a la cicatrización de los nódulos y quistes.
La Medicina Estética actual cuenta con varios tratamientos eficaces para este tipo de cicatrices. El peeling de fenol y la mesoterapia con factores de crecimiento cuentan con un excelente perfil de costo-eficacia.

Algunas recomendaciones para cuidar tu piel

  • Limpie diariamente con un jabón suave que no reseque, retirando toda la suciedad o el maquillaje.
  • Evite las cremas más grasas y busque fórmulas con cosmética “no comedogénica”.
  • Evite restregar y lavar la piel en forma obsesiva, así como apretar, rascar o pellizcar las lesiones. Esto puede llevar a cicatrizaciones e infecciones de la piel.

 

¿Qué es y qué no es celulitis?

Es un concepto muy genérico en donde se engloban muchas cosas. A casi cualquier problema de estética corporal tendemos a llamarle celulitis.

En términos médicos nos referimos a la celulitis como a una desestructuración de las capas de la piel que hacen que este órgano a nivel externo vaya teniendo un aspecto más rugoso, menos brillante, que en una piel sana.

Aunque la celulitis está relacionada con la grasa subcutánea, es un problema más superficial, por esa razón puede afectar también a mujeres delgadas.

Es importante no confundirla con la grasa localizada.

¿Qué tipos de celulitis existen?

Podemos encontrar la celulitis edematosa o de tipo 1 que es el típico ejemplo de piel de naranja en el cual se empieza a perder parte de la estructura de la piel. Además, tiende a retener muchos líquidos. El inicio de esta celulitis suele ser un problema circulatorio.

A continuación tenemos la celulitis fibrosa, dura o de tipo 2 que es una celulitis más evolucionada a lo largo de los años.

Finalmente tenemos la celulitis flácida o de tipo 3 que afecta a mujeres de más edad. El problema ya no es tanto la retención de líquidos sino que la piel se ha desestructurado tanto que ha perdido fibras de colágeno.

Normalmente la celulilis de la que estamos hablando se suele concentrar en la cara externa del muslo o en los glúteos. Son las zonas que, por influencia hormonal, que están más dadas a la aparición de este tipo de problemas.

Es importante decir que la celulitis tiene un trasfondo hormonal muy importante, por eso es casi inexistente en los hombres.

El 90 por ciento de las mujeres tiene a lo largo de su vida algún grado de celulitis, aunque sea leve.

¿Cómo se puede tratar la celulitis?

Hay tantas formas de tratar la celulitis como las causas que la provocan.

El tratamiento depende del tipo de celulitis, del tipo de piel, del tipo de paciente, hábitos dietéticos y estilo de vida, el consumo de tabaco, el tipo de ejercicio físico que se realiza, etc.

Es un problema de etiología multifactorial, por eso cuando realizamos un tratamiento debemos combinar dos o tres técnicas.

La técnica más clásica es la mesoterapia en la que utilizamos ciertos fármacos homeopáticos que nos ayudan a regular este desequilibrio que se ha producido a nivel de las capas de la piel.

Otro tratamiento que ya tiene algunos años y que da buenos resultados cuando está bien indicado es la radiofrecuencia corporal.

Yo soy un enamorado del drenaje linfático manual, creo que es casi un indispensable por la retención de líquidos que hay en la celulitis.

Técnicas más modernas con los ultrasonidos, bien indicados, ayudan a eliminar nódulos de grasa más localizada.

¿Se puede prevenir la celulitis?

Haga el tratamiento que haga el paciente debe recibir las recomendaciones adecuadas en cuanto a dieta consumiento frutas y verduras frescas, estilo de vida evitando el tabaco, deporte adecuado… Caminar, nadar o correr ayuda a mejorar la celulitis, sin embargo, el step no favorece tanto la circulación y no es recomendable para una piel con celulitis.

¿Qué son las arrugas?

Asociamos las arrugas al envejecimiento de la piel, que puede ser prematuro en algunos casos, pero normalmente es un envejecimiento asociado a la edad.

Cuando la piel va envejeciendo va perdiendo sus fibras de colágeno interno y su cantidad de ácido hialurónico.  La piel va perdiendo su estructura y es lo que hace que vayan apareciendo progresivamente las arrugas como un signo más de envejecimiento.

 

¿Qué tipos de arrugas existen?

Básicamente hacemos siempre una distinción entre dos tipos de arrugas:
  • Arrugas estáticas: aparecen en una cara relajada. Las primeras que aparecen son los surcos nasogenianos (desde la nariz hasta la comisura de la boca)
  • Arrugas dinámicas: aparecen por movimientos y expresiones de la cara. Se ubican sobre todo en el tercio superior de la cara (frente, entrecejo, patas de gallo)

¿Cómo podemos tratar las arrugas?

Lo más importante es hacer siempre un abordaje integral. El tratamiento será diferente si se trata de un tipo de arruga o de otra.
Las arrugas dinámicas son más susceptibles a responder bien a materiales de relleno mientras que las arrugas estáticas responden mejor a un tratamiento con toxina botulínica o botox, pues éste ayuda a relajar los músculos que están produciendo esas arrugas.
El tratamiento más frecuente y popular actualmente es el que se realiza con la toxina botulínica o bótox. Bien utilizado puede dar resultados excelentes. Relaja los músculos que producen las arrugas de expresión y, de forma secundaria, estimula los músculos que mejoran nuestra gesticulación obteniendo un resultado muy natural.

 

Otro de los tratamientos estrella es el ácido hialurónico. Se puede utilizar como material de relleno o como tratamiento de revitalización facial pues mejora la calidad de la piel.

 

Destinados a mejorar la calidad de piel tenemos también algunos tipos de tecnología como puede ser la radiofrecuencia, el tratamiento láser y últimamente están saliendo algunos dispositivos que funcionan por medio de ultrasonidos que dan unos resultados muy buenos.

 

En tratamientos más clásicos encontramos también los peelings que pueden ser más superficiales o más profundos.

 

Cuando tenemos tantísima variedad de productos y de técnicas es muy importante ponerse en buenas manos y acudir a un profesional que nos oriente personalizando el tratamiento. Tener en cuenta que es lo que nos viene bien a nosotros, esto y aquello, o esto pero aquello otro no, combinando técnicas y así obtener los resultados óptimos para cada paciente.

 

¿Cómo podemos prevenir las arrugas?

Es relativamente frecuente hacer tratamientos con toxina botulínica a pacientes de 30 años porque tienen algunos gestos con mucha fuerza y algunas arrugas de expresión que empiezan a aparecer. Ya hablamos también de tratamientos preventivos para las arrugas.

 

Lo normal en esas edades es que el tratamiento preventivo se base en cosmética y una buena alimentación.

 

La dieta mediterránea es riquísima en este aspecto, nos aporta vitaminas, proteínas y micronutrientes para que nuestra piel tenga unos buenos niveles de regeneración, que se mantenga joven y sana.
La mejor crema antiarrugas es una buena protección solar. El sol y el tabaco con los factores que más envejecen la piel y que más la estropean.

¿La depilación láser es segura?

La depilación con láser implica eliminar el vello corporal por medio de un láser. A pesar de la falta de regulación en España, se trata de un tratamiento médico que debe realizarse en clínicas médicas.

Es importante asegurarte que te atiende un médico especialista que te da toda la información, resolviendo tus dudas y analizando tu tipo de piel. Esta primera valoración es fundamental para que la depilación se realice con éxito y de forma segura.

Generalmente, la persona que realiza el tratamiento es un/a auxiliar que debe tener formación específica para ello y amplia experiencia en la utilización de láser médico. La supervisión médica es fundamental.
El láser de diodo es el único que puede ofrecer una depilación eficaz y segura en todos los tipos de piel, incluso en pieles bronceadas o con fototipos altos, pues combina las condiciones de seguridad y eficacia que exige la aprobación de la FDA (Sanidad USA).
El láser de diodo no es sólo un tratamiento estético es también un tratamiento médico que puede ayudar a muchas personas que sufren foliculitis, al igual que supone una gran ayuda en ciertas enfermedades como el hirsutismo.
Es absolutamente seguro realizar el tratamiento en cualquier época del año, siempre que se tomen las precauciones adecuadas.

En determinadas zonas la depilación puede ser permanente, sin embargo, hay otras zonas en las que la influencia hormonal puede estimular la aparición de nuevo vello, aunque éste es mucho más fino que el original. Es importante saber qué expectativas podemos tener antes de empezar el tratamiento.

Contraindicaciones

Debe evitarse durante el embarazo y cuando se están tomando ciertos fármacos fotosensibles. Por ello, debe advertirse a los/as pacientes de que no tomen antiinflamatorios ni antihistamínicos horas antes de cada sesión.
Los pacientes con psoriasis y otras enfermedades autoinmunes pueden realizar este tratamiento, aunque precisan una supervisión médica especial.

 

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