Dolor de codo, causas y tratamientos

Se denomina epicondilitis al dolor localizado en la cara externa del codo. Puede doler espontáneamente pero generalmente empeora cuando se estira el antebrazo y se rota la muñeca de un lado para otro así como cuando se presiona la zona lesionada. 

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La fisioterapeuta, Laura Flores, nos explica qué es la epicondilitis o  “codo de tenista” y cuáles son sus síntomas.

Estiramientos para epicondilitis
Estiramientos para epicondilitis. Fuente: Laura Flores

¿Qué es la epicondilitis o dolor de codo?

La epicondilitis ocurre entre el 1 y el 3% de la población general. El 11% en profesionales (movimientos repetitivos), sobre todo en personas entre 30 y 50 años.

La epicondilitis o “codo de tenista” es una lesión por sobrecarga de la musculatura extensora del antebrazo que se inserta en el epicóndilo del húmero. Se produce una inflamación de los tendones de la misma y  cuando la gravedad es alta suele limitar bastante las actividades de la vida diaria.

Concretamente es una lesión en la parte externa del codo.

¿Por qué se sobrecarga esta musculatura?

Si hablamos del ámbito deportivo aparece, sobretodo, en deportes de raqueta como el tenis o el padel debido:
  • al gesto del brazo  de extensión de codo y de muñeca que realiza el deportista para preparar la raqueta para recibir la pelota y golpearla y que se realiza constantemente durante toda la práctica deportiva,
  • cuando la empuñadura de la raqueta no está adaptada al deportista,
  • si se coge la raqueta con demasiada fuerza se comprimen las estructuras que participan en el movimiento,etc.

En el ámbito laboral es muy común encontrarnos fontaneros, albañiles, personas que usan herramientas como martillos de manera repetitiva, etc. con esta lesión, por el mismo mecanismo que en el mundo deportivo aunque aquí se añade con mayor importancia la fuerte vibración que soportan los tendones en el golpeo del objeto con el que se esté trabajando.

En medios laborales donde la herramienta de trabajo en un ordenador también es común esta patología debido una mala postura del brazo encima de la mesa unida a la posición de la mano sobre el ratón con la muñeca en continua extensión.
No nos olvidamos de trabajadores en la limpieza que usan muy a menudo la fregona y balletas. El movimiento de escurrir tanto una balleta como la fregona, aunque parezca insignificante, puede derivar en una epicondilitis.
No hay que descartar otros ámbitos y otras situaciones muy habituales en la vida diaria.
Por ejemplo, personas que leen en la cama y sostienen un libro o un ebook y mantienen el codo flexionado durante un largo periodo de tiempo, personas que duermen de lado con el codo doblado y la mano debajo de la cabeza, al planchar….

¿Por qué podemos pensar que padecemos una epicondilitis?

Los pacientes suelen indicar dolor muy intenso en la parte externa de codo (el dolor puede bajar hasta la mano), inflamación en la zona, hormigueo y adormecimiento del brazo y la mano, pérdida de fuerza en la mano incluso llegando a caerse objetos y, en los casos más graves, pueden escucharse crepitaciones en la zona del epicóndilo.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la epicóndilitis es esencialmente clínico y se basa, fundamentalmente, en los síntomas y signos descritos anteriormente puesto que son muy claros.
El llamado test de la silla ( chair test ) es muy indicativo. Se le pide al paciente que con el brazo pegado al cuerpo y el codo en extensión levante la silla del suelo manteniendo la mano con el dorso hacia el techo. Cuando el paciente realiza este movimiento suelen aparecer los síntomas.
Pruebas como la resonancia magnética pueden apoyar la idea de una posible lesión. Las radiografías suelen dar resultados negativos pero se realizan para descartar posibles lesiones osteoarticulares.

Es importante, a nivel médico, diferenciar entre otras lesiones que pueden confundir el diagnóstico: artropatías a nivel de las articulaciones del codo, neuropatías de los nervios que atraviesan la zona del codo, epicondilalgias de origen cervical…

¿Cómo podemos prevenir la epicondilitis?

Se acude al fisioterapeuta o al médico cuando el dolor se ha instaurado en una zona determinada y no se es consciente de la importancia de la prevención.
Para evitar la aparición de la epicondilitis se recomienda:
– masajes de descarga en el brazo y antebrazo,
– estiramientos antes y después de la práctica deportiva o laboral que incluyan fundamentalmente la musculatura epicondílea (musculatura externa del antebrazo) y la epitroclear (musculatura interna) Ver imágenes 1y2,
– tener y entrenar una buena técnica deportiva y que el gesto deportivo sea correcto,
– una higiene postural en todos los ámbitos de la vida diaria,
– ejercicios para potenciar la musculatura del brazo y antebrazo y
– el uso, no excesivo, de las coderas elásticas

¿Cómo se trata el dolor de codo?

En cuanto a lo que nos concierne en fisioterapia cabe destacar:
  • Frío en las primeras 48-72 horas de aparición del dolor en la zona del tendón para bajar la inflamación y disminuir el dolor fundamentalmente.
  • Calor en la musculatura para relajarla.
  • Masaje de descarga de la musculatura del antebrazo e incluso, viendo el problema de manera más global, descargando bíceps y tríceps, músculos que pueden verse también afectados.
  • Técnicas como cyriax
  • Estiramientos de la musculatura del brazo y antebrazo
  • Ejercicios de potenciación de la musculatura afecta
  • Dentro de la electroterapia podemos hablar del láser y el ultrasonido que nos van a ayudar a bajar la inflamación y como métodos más novedosos las ondas de choque o la EPI ( electrólisis percutánea intratisular)
  • Importantísima la reeducación postural del paciente para no recaer en la lesión.
  • Si la lesión se produce en el ámbito deportivo es importante el reposo relativo, es decir, parar la práctica del deporte en cuestión.
A nivel médico se suelen  recomendar antiinflamatorios, infiltraciones e incluso la cirugía en los casos más graves y cuando el tratamiento conservador no ha funcionado.
La Dra. Nathalie Orens nos explica otros tratamientos aplicados al dolor de codo.

Infiltraciones

En un estudio controlado y aleatorizado, publicado en 2015, se valoró la infiltración con plasma rico en plaquetas como posible alternativa a los corticoides (1) pues sería efectiva.

En cuanto a terapéutica alternativa, se puede infiltrar el codo con productos homeopáticos. En un estudio controlado, doble ciego, aleatorizado, publicado en 2015, se valoró que la inyección con Traumeel no es inferior en efectividad a la dexametasona en el tratamiento del síndrome de manguito de rotadores del hombro (2)

Esto representa una buena alternativa a los corticoides, sobre todo en deportistas, por el problema del dopaje.

No existe evidencia que el Traumeel pueda producir toxicidad muscular por lo que su uso es seguro (3)

Cincha o banda epicondílea

Sirve en algunos casos. Algún autor ha tenido más éxito con esta medida que con otras. Mi experiencia es opuesta, la mayoría de las veces, el paciente no la tolera (4)

Punción seca

Puede ser efectiva pero el efecto no se aprecia de forma inmediata sino a partir del segundo y tercer día de la punción y posteriormente.

En un estudio piloto publicado en 2013, se comparó la infiltración de plasma rico en plaquetas con la punción seca y se vio que, tras 2 meses y 6 meses de finalizado el tratamiento, la mejora era evidente en ambos grupos sin diferencias significativas por lo que la punción seca es una opción de tratamiento antes de recurrir a una maniobra más invasiva aún (5)

¿Por qué, a veces, el dolor de codo se cronifica?

Puede deberse a causas físicas: se mantienen los mismos esfuerzos y eso perpetúa los microtraumatismos pero no queda claro del todo por qué ocurre esto.

En un estudio publicado este año, 2016, se observó que existe una alteración en las vías intracorticales en pacientes con epicondilitis persistente, lo que podría ser otro abordaje de tratamiento (6).

También existe la posibilidad de que haya una calcificación de la zona que sea la que impida el correcto estiramiento de los tejidos y eso mantenga el dolor.

¿Y la acupuntura, puede ayudar?

. En un ensayo controlado y aleatorizado, publicado en 2001, en los que los pacientes habían sido sometidos a otros tratamientos, sin éxito y comparando acupuntura verdadera con acupuntura falsa (en este caso, puntos no considerados puntos clásicos de acupuntura), se vio que tras 2 semanas y 2 meses de finalizar el tratamiento los pacientes habían mejorado en ambos grupos pero que la mejoría funcional era más significativa en los que habían recibido acupuntura verdadera (7).

Las revisiones sistemáticas no apoyan esto debido a la metodología deficiente, sin embargo, en mi experiencia, los resultados son satisfactorios. 

La moxibustión también puede ser útil (8). Combinada con acupuntura o sola, depende del caso.

Es importante tener en cuenta que esta lesión se puede prevenir.

En resumen: es posible tratar la epicondilitis con sus fenómenos acompañantes como ser el dolor, la disfuncionalidad y falta de fuerza con múltiples métodos. 

Bibliografía

1. Khaliq A, Khan I, Inam M, Saeed M, Khan H, Iqbal MJ. Effectiveness of platelets rich plasma versus corticosteroids in lateral epicondylitis. J Pak Med Assoc [Internet]. 2015 Nov [cited 2016 Mar 13];65(11 Suppl 3):S100–4. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26878497

2. Vanden Bossche L, Vanderstraeten G. A multi-center, double-blind, randomized, placebo-controlled trial protocol to assess Traumeel injection vs dexamethasone injection in rotator cuff syndrome: the TRAumeel in ROtator cuff syndrome (TRARO) study protocol. BMC Musculoskelet Disord [Internet]. 2015 Jan [cited 2016 Mar 2];16:8. Available from: http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=4320445&tool=pmcentrez&rendertype=abstract

3. Reurink G, Goudswaard GJ, Moen MH, Weir A, Verhaar JAN, Tol JL. Myotoxicity of injections for acute muscle injuries: a systematic review. Sports Med [Internet]. 2014 Jul [cited 2016 Mar 13];44(7):943–56. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24723211

4. Rothschild B. Mechanical solution for a mechanical problem: Tennis elbow. World J Orthop [Internet]. 2013 Jul 18 [cited 2016 Mar 13];4(3):103–6. Available from: http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=3717240&tool=pmcentrez&rendertype=abstract

5. Stenhouse G, Sookur P, Watson M. Do blood growth factors offer additional benefit in refractory lateral epicondylitis? A prospective, randomized pilot trial of dry needling as a stand-alone procedure versus dry needling and autologous conditioned plasma. Skeletal Radiol [Internet]. 2013 Nov [cited 2016 Mar 15];42(11):1515–20. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23912197

6. Burns E, Chipchase LS, Schabrun SM. Altered function of intracortical networks in chronic lateral epicondylalgia. Eur J Pain [Internet]. 2016 Feb 12 [cited 2016 Mar 13]; Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26871462

7. Fink M. Acupuncture in chronic epicondylitis: a randomized controlled trial. Rheumatology [Internet]. 2002 Feb 1 [cited 2016 Mar 13];41(2):205–9. Available from: http://rheumatology.oxfordjournals.org/content/41/2/205.long

8. Cobos Romana R. Acupuntura, electroacupuntura, moxibustión y técnicas relacionadas en el tratamiento del dolor. Rev la Soc Española del Dolor [Internet]. Arán Ediciones, S.L.; 2013 Oct [cited 2015 Oct 11];20(5):263–77. Available from: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-80462013000500006&lng=es&nrm=iso&tlng=enandothers

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