Disfagia: me atraganto al comer

La médico foniatra, Dra. María Bielsa, nos habla sobre la disfagia o trastorno en el proceso de tragar, nos explica en qué consiste este problema de salud, cuáles son los signos del atragantamiento, qué podemos hacer para prevenirlo y qué debemos hacer en caso de que ocurra. 

4
3049

La médico foniatra, Dra. María Bielsa, nos habla sobre la disfagia o trastorno en el proceso de tragar, nos explica en qué consiste este problema de salud, cuáles son los signos del atragantamiento, qué podemos hacer para prevenirlo y qué debemos hacer en caso de que ocurra.

¿Qué es la disfagia?

La disfagia es un trastorno en la deglución, es decir, que la persona que tiene disfagia tiene dificultades o algún trastorno en el proceso de deglutir o tragar, por lo tanto, su alimentación corre peligro, ya sea porque no se alimenta correctamente o porque corre riesgos de que el alimento se vaya hacia la vía respiratoria.

A nivel oral el alimento se mastica, se insaliva, se forma el bolo alimentario y se compacta este bolo hasta que se puede impulsar hacia la faringe. En este proceso interviene un órgano importantísimo que es la lengua, así como la dentadura para realizar el corte y masticación de los alimentos.

¿Quiénes son más vulnerables a sufrir disfagia?

Tanto las personas que tienen prótesis dentales o que les faltan piezas dentarias como las personas que tienen dificultades en el movimiento o fuerza de la lengua, son las primeras, sin que lo sospechemos, que están teniendo problemas en la deglución siendo personas sanas.

El propio envejecimiento provoca debilidad en la lengua, en el sellado de los labios o en la fuerza de la masticación y, por tanto, las personas ancianas, por el hecho de serlo, tienen un riesgo añadido de tener disfagia.

Las personas que tienen algún problema neurológico, Esclerosis Múltiple, Enfermedad de Parkinson, Alzheimer o una parálisis de algún nervio craneal, van a sufrir alteraciones en todo el proceso de la deglución.

¿Cuáles son los signos del atragantamiento?

El atragantamiento agudo es muy aparatoso,la persona se levanta de la mesa, se inclina hacia adelante, tose con mucha fuerza hasta que intenta liberar el alimento de la faringe. Produce mucha angustia en las personas que lo sufren y los que están a su alrededor.

Pero muchas veces es menos llamativo. Se caracteriza por carraspeo o tos húmeda después de comer o incluso la voz cambia.

Otras veces ni siquiera tienen esos mecanismos pero la persona tarda mucho en comer, no quiere comer, rechaza la comida porque le cuesta procesarla o porque tiene sensación molesta. Dejan de comer determinados alimentos y/o dejan de beber agua por lo que suelen estar mal nutridos o mal hidratados con la pérdida de peso correspondiente.

Las disfagias pueden traer problemas con líquidos, sólidos o ambos.

El agua es uno de los elementos que más riesgo de disfagia tiene porque va a mayor velocidad. Generalmente las disfagias de origen neurológico son a líquidos. Las personas que tienen dificultades para mover la lengua suelen tener disfagias a sólidos, tienen más dificultades para procesar el alimento .

¿Cómo podemos prevenir el atragantamiento?

Realizar comidas frecuentes y poco abundantes, con bocados pequeños y en horarios fijos.

Evitar distracciones, no reír ni hablar comiendo.

Cuando el paciente está encamado, desde luego, incorporarle. Evitar que coma tumbado para que el alimento, por gravedad, vaya hacia el esófago que es hacia donde tiene que ir y no se quede estancado en la faringe o en sus proximidades.

Tampoco conviene tumbarle inmediatamente después de comer, esperar al menos 1 hora después de haber comido para evitar que los residuos alimentarios puedan penetrar en la vía respiratoria.

No dar de comer al paciente cuando esté adormilado o muy cansado o confundido.

No tomar las bebidas con pajita o jeringa pues impulsan el alimento sin control hacia la faringe.

Es preferible utilizar vasos de boca ancha o cucharas.

El paciente tiene que hacer lo posible por coger el alimento entre sus labios y ser él quién lo procese dentro de la boca.

Utilizar espesantes para los líquidos para las personas que tienen disfagias con líquidos.

Para las personas con disfagias a sólidos, se pueden suavizar los alimentos sólidos con salsas bechamel o mayonesa, aceite de oliva o tomate rallado.

El riesgo de atragantamiento es mayor con alimentos de doble textura, por ejemplo, leche con galletas, sopa con trocitos de pollo o jamón, etc.

Evitar los frutos secos, pan con corteza dura, queso muy curado, huesos y espinas, calamares, legumbres con pieles, caramelos, sustancias con pipo, naranja, melón y sandía.

Las pastillas o comprimidos se pueden disolver en un pocillo de agua y convertirlo en una especie de pasta que se pueda dar con una cuchara. En otras ocasiones se puede mezclar con un sólido suave, como una salchicha o croqueta.

La fase oral es importantísima. Hay que masticar e insalivar muy bien los alimentos, triturarlos bien.

Seguir las instrucciones dietéticas que haya dado el médico.

Profesionales sanitarios, pacientes y familias deben estar informados sobre las pautas de prevención para evitar casos de disfagia.

¿Qué debemos hacer en caso de atragantamiento? 

Mira este vídeo y consulta con el personal sanitario ante cualquier duda.

DISFAGIA : presentación del libro DE LA EVIDENCIA CIENTÍFICA A LA PRÁCTICA CLÍNICA

La disfagia es un problema de salud que genera anualmente muertes por aspiración y complicaciones pulmonares y nutricionales . Los ancianos , las personas que han sufrido un ictus , los pacientes de cáncer de cabeza y cuello , más si han recibido radio o quimioterapia , son los más vulnerables además de pacientes neurológicos como enfermos de Parkinson, esclerosis múltiple o ELA.

La prevalencia de la Disfagia es muy alta . Las cifras son preocupantes , sólo en pacientes hospitalizados sin patología neurológica es de un 10% y en residencias de la tercera edad del 30-60% . Las cifras se elevan hasta el 75% en pacientes neurológicos siendo las lesiones del tronco cerebral las que mas frecuentemente provocan disfagia.

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es también causa de disfagia en un 30% de las personas . La dificultad al tragar, la retención de alimentos o el atragantamiento son los síntomas más comunes y no siempre los pacientes lo relacionan con el reflujo, aunque ya esté diagnosticado de una hernia de hiato.

Pero los verdaderos protagonistas de la disfagia son las personas que la sufren y ven alterados por completo su vida y su bienestar. Sus testimonios son un motivo de reflexión .

Testimonios de disfagia

No es difícil ponerse en su piel cuando cuentan :

“Mi vida cotidiana desapareció y la nueva se convirtió en un asco , enseguida apareció el miedo. Miedo a comer, miedo a beber ¿y si me atraganto y no puedo toser con fuerza ? “

“Se acabó el salir todos los sábados a tomar una cerveza. Nada de quedar con los amigos , ni siquiera con la familia y menos aún salir a comer. Los hábitos que tenías pasan a ser recuerdos de una vida anterior más grata y más divertida”

“ Ya no disfrutas del placer de comer, te alimentas porque no hay más remedio. A partir de ahora te conformarás con disfrutar de todo triturado “ concluyendo : “cuando la dificultad para tragar entra en tu vida no es una enfermedad, es una gran faena”.

Disfagia infradiagnosticada

A pesar de todo la disfagia sigue siendo un “asesino silencioso” ya que permanece infradiagnosticada en los hospitales . Son muy pocos los centros hospitalarios que cuentan con una unidad de Disfagia .

Muchos médicos y profesionales sanitarios no ofrecen instrucciones claras a los pacientes. La queja habitual cuando es dado de alta es que nadie les ha dicho hasta cuando tiene que tomar purés , no se les instruye en el uso de espesantes y no se les advierte de los signos de riesgo de la disfagia.

Los reingresos por neumonía , infecciones y desnutrición tienen mucho que ver con este desconocimiento. Las autoridades sanitarias aún no parecen haber registrado los datos y no hay campañas de prevención de este gran problema. Muy triste.

Actualización sobre disfagia

Para dar respuesta a la necesidad de conocimiento de la Disfagia surge este magnífico libro en dos tomos en el que he tenido el honor de colaborar con el capítulo “Anatomofisiología de la Deglución” .

DISFAGIA de la evidencia científica a la práctica clínica es una recopilación del trabajo de los más de 40 personas de diferentes especialidades , profesionales que intervienen en algún momento del proceso de la Disfagia : Médico de familia, Neurólogo, Otorrino, Digestivo, Foniatra, Rehabilitador Logopeda, Psicólogo , Nutricionista, y el testimonio de pacientes y cuidadores.

Una obra ambiciosa, con una excelente actualización bibliográfica y un valor práctico impagable por la gran experiencia de todos los que participan .

Ha sido coordinada por Jaime Paniagua Monreal, Logopeda, dedicado en cuerpo y alma a mejorar la vida de los pacientes con Disfagia desde el conocimiento y con un blog estupendo que os recomiendo seguir : www.disfagiacongusto.com

Un derroche de ingenio saber y experiencia con muchas recetas ricas y divertidas adaptadas para pacientes con Disfagia .

El libro es imprescindible para quienes estéis interesados en el tema. Os dejo la referencia aquí.

libro disfagia

Por favor, valora en qué grado te ha resultado útil esta entrada
[Total: 1 Average: 5]

Dejar respuesta

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, introduce tu nombre aquí