¿Qué es la “Dieta proteinada”?

5
118
Características de la "Dieta Proteinada"
Características de la “Dieta Proteinada”
Dr. Eduardo de Frutos
El Director Médico de Kalos Medicina Estética, Dr. Eduardo de Frutos, nos explica en qué consiste una “Dieta proteinada” y cuáles son las diferencias con las dietas convencionales.



Entre 0,8-1,5g/kg/día es la dosis diaria de proteínas que debe consumir una persona, dependiendo de su edad, su sexo, su patología, su actividad física y otras variables de tipo metabólico. 
La dosis adecuada debe establecerla un médico con la formación adecuada, para que la pérdida de peso sea eficaz y segura.



Adelgazar no significa simplemente quitarle números a la báscula, se trata de perder la mayor cantidad posible de grasa.


Seguir las habituales dietas hipocalóricas suele conllevar una pérdida de masa muscular, y para evitarla, debemos administrar a nuestro organismo la cantidad justa de proteínas de alta calidad.


Las dietas hipocalóricas reducen de forma proporcionada la ingesta de azúcares y de grasas, pero son deficitarias en proteínas y vitaminas, que son el pilar fundamental de muchas funciones vitales de nuestro organismo, así como un componente estructural básico.



El Dr. Eduardo de Frutos recomienda la realización de una “Dieta Proteinada” basándose en los siguientes criterios:



  • Rapidez:



Según las recomendaciones generales de la OMS, una dieta sin control médico no debe provocar una pérdida de peso superior a los 500g semanales. Cuando una persona tiene que perder 15kg, su plan nutricional debería durar 30 semanas, pero esta excesiva lentitud en los resultados hace que el paciente pierda la motivación y caiga fácilmente en las numerosas tentaciones que se presentan.



En las fases iniciales de “Dieta Proteinada”, la pérdida de peso puede alcanzar los 12kg mensuales de forma segura. Esta rapidez se traduce en mayor motivación del paciente y se gana tiempo para establecer unos nuevos hábitos nutricionales y de ejercicio físico.



  • Buen estado de ánimo:



El estado de cetosis controlada que induce la “Dieta Proteinada” se convierte en el mejor aliado del paciente para asegurar el buen cumplimiento, ya que, lejos de causar depresión o desmotivación, los cuerpos cetónicos que produce su metabolismo tienen un extraordinario efecto saciante y un estímulo emocional que evitan la sensación de cansancio.



  • Desaparecen la astenia y el cansancio:



En una dieta hipocalórica, el organismo tiene menos calorías de las que realmente necesita, por lo que aparece la sensación de cansancio. Además, si mantenemos las proporciones que recomienda la dieta mediterránea, al ser ésta equilibrada en el porcentaje de sus nutrientes, perdemos masa muscular, con la consiguiente astenia o debilidad.



Sin embargo, en la “Dieta Proteinada”, el suministro controlado de preparados de proteínas de buena calidad mantiene la masa muscular adecuada, pues la parte estructural de nuestra nutrición está en equilibrio (de lo único que carece es de calorías, un aspecto necesario para la pérdida de peso).



  • Mantenimiento del resultado a largo plazo:



El principal problema de otras muchas dietas (y especialmente de las hiperproteicas, que no tienen nada que ver con las proteinadas) es que no van acompañadas de un programa de educación nutricional.



En la “Dieta Proteinada”, al minimizar la pérdida de masa muscular, es mucho más difícil que se produzca un efecto yo-yo. Además, la educación nutricional que obtenemos al ir administrando progresivamente grupos de alimentos, hace que el éxito a largo plazo sea mayor que con las dietas convencionales.



  • Soporte emocional:



Se hace imprescindible un soporte emocional de acompañamiento al paciente y hemos ensayado diversas formas para mejorar el resultado del proceso, especialmente las técnicas de PNL (programación neurolingüística) y la aplicación de un proceso de acompañamiento que estamos llamando “coaching nutricional”.



El paciente de “Dieta Proteinada” aprenderá a sortear la presión que se ejerce sobre él y a solicitar el apoyo incondicional de aquellas personas que le rodean, empezando, por supuesto, por la figura del propio médico.

Artículos del mismo autor:

Medicina Estética aplicada a pacientes oncológicos

La “Dieta Mediterránea”
¿Qué dieta es adecuada para mí?
¿La depilación láser es segura?
¿Se pueden eliminar las varices de forma no invasiva?

Tratamiento y prevención del acné



Artículo original escrito por:

Dr. Eduardo de Frutos

Dr. Eduardo De Frutos

Talavera de la Reina

5 Comentarios

  1. Enhorabuena por el artículo. Me ha parecido bastante interesante. Me ha surgido una duda. Has comentado que la ingesta de proteínas de un sujeto varía entre 0.8-1.5 g/kg/día, pero si ese mismo sujeto realiza actividad física, ¿existe algún estándar o fórmula que represente la ingesta adicional dependiendo de la actividad física que realices (fuerza, resistencia, velocidad? Gracias de antemano.

    • "Estimado Nestor, gracias por tu pregunta! La cantidad de proteínas que debe ingerir una persona depende de varios factores, como la edad, sexo, complexión, intensidad de ejercicio físico,… En la "dieta proteinada" trabajamos con pacientes en un estado de "cetosis controlada" médicamente. Hay varios trabajos muy interesantes que han descrito las necesidades de aporte de proteína en este tipo de pacientes y el tipo de ejercicio que deben practicar. Esto se ha medido con parámetros bioquímicos y exige un ajuste personalizado.
      Es muy importante resaltar que un paciente en dieta proteinada está consumiendo exactamente la cantidad de proteína que necesita su organismo. No estamos hablando de dietas hiperproteicas!!!"

      Un saludo,
      Dr. Eduardo de Frutos Pachón

  2. La pregunta de Nestor me parece muy interesante. Ciertamente se debe adaptar la dosis de proteína administrada a las características del sujeto y , por ende, también a la actividad física que desarrolla. Sin embargo, durante las etapas cetogénicas de la Dieta, la actividad física está bastante limitada por el bajo consumo de carbohidratos, por ello es difícil encontrar pacientes con necesidad de adaptar una ingesta protéica mayor de 1,5g por kilo de peso y día.
    Hay parámetros de medición analítica en sangre para valorar que estamos suplementando de forma correcta a nuestros pacientes.
    Sin embargo, es cierto que fuera de las etapas cetogénicas y con la incorporación de la actividad física, los requerimientos de proteínas descienden por que el individuo ya no está en cetosis y se incrementan en función de su actividad /ejercicio físico.
    Por ello me parece muy adecuada la pregunta y, en mi opinión, no se precisa administrar más allá del 1,5 g por kilo en cetosis y sí es posible tener que adaptar la cantidad, en función de la actividad física, en etapas de equilibrio alimentario.

Dejar respuesta

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, introduce tu nombre aquí