Emoción: Tristeza

¿Qué ves en un rostro con lágrimas en los ojos? ¿Qué ves cuando miras la tristeza de otro? ¿Qué sentirías si ese rostro fuera el tuyo? La fotógrafa de emociones, Álex Casas, te propone un reto.

0
38

Álex Casas, fotógrafa de emociones, nos descubre la tristeza en nuestra nueva sección “12 meses, 12 emociones”. Lee este profundo texto que comparte con nosotros y déjate llevar por la impactante imagen de esta tercera entrega.

El poder de la fotografía

¿Qué ves en un rostro con lágrimas en los ojos? ¿Qué ves cuando miras la tristeza de otro? ¿Qué sentirías si ese rostro fuera el tuyo?

Una lágrima no es la tristeza misma. Una foto no es la emoción misma. Una lágrima representa una emoción así como una foto representa y te permite ver desde fuera, aquello que sientes por dentro.

La tristeza es una emoción, como ya te he contado en otros artículos, una emoción es algo fisiológico que tu cuerpo necesita para vivir.

El poder que la fotografía tiene para transmitir las emociones capturadas, se ve potenciado por la capacidad que esa imagen que observas tiene para ayudarte a tomar conciencia de aquello que sientes.

Te propongo un reto. Colócate ante tu cámara y siente, conecta con tu cuerpo, con tus sensaciones, conecta con tu tristeza, permite que tus lágrimas corran libres mejilla abajo. ¿Crees que no funciona? ¿Crees que nada sucederá si lo experimentas?

Atrévete a probarlo y cuéntame después.

Las lágrimas nacen del corazón, no del cerebro. –Leonardo da Vinci.

La tristeza

La tristeza es un dolor emocional que se produce por sentir carencias o por vivir cualquier tipo de pérdida: un despido, un proyecto fracasado, una ilusión, una expectativa, algo material o un ser querido.

Esta emoción te produce pérdida de tu energía, cuanto más tiempo pasas viviendo el decaimiento, más quieres no hacer nada. Ni siquiera vivir.

Entrar en queja y en autocompasión lamentándose por lo sucedido y reviviendo nuevamente aquello que ahora nos falta, es un modo de alimentar esa tristeza haciéndola más grande, agravando la situación sin encontrar ni mejora ni salida.

La tristeza está asociada a una situación específica y puntual, por tanto tiene final, y además nunca nos paraliza ni nos impide seguir funcionando con normalidad en nuestras propias vidas.

Llorar es un acto de limpieza. Hay una razón para las lágrimas. – Dionne Warwick.

¿Para qué sirve la tristeza?

La tendencia habitual en la mayoría de personas, es huir de la tristeza.

La tristeza nos permite ir más lento y llorar, aunque a veces nos resulte más sencillo sentirnos enfadados antes que ponernos tristes, pero la tristeza, incluso para los varones, tiene su utilidad: es una emoción silenciosa que nos hace gastar el mínimo de energía posible, nos hace detenernos y nos ayuda a descansar, nos induce a ahorrar fuerzas y reponernos, nos recluye hacia dentro para estar con nosotros mismos y tiene el poder de ayudarte a que otros se acerquen y nos consuelen, sirve para pedir ayuda y recibir apoyo, para sustentarte en el otro y seguir avanzando en la vida.

La tristeza es un motor de acercamiento social, nos sugiere empatía hacia otro, al conocer en mí lo que otro siente durante su tristeza, de manera que nos ayuda también a unirnos con otras personas.

La tristeza es también un tipo de defensa. – Ivo Andric.

Frente al espejo

A veces te metes tanto en aquello que sientes, que olvidas mirarte al espejo y reconocer qué es exactamente lo que transmites, y resulta que todas las emociones que sientes influyen en tu apariencia externa.

Especialmente cuando estás triste, este puede ser el momento más propenso a olvidar mirarte a ti misma, y por tanto, te puedes olvidar también de cuidar tu aspecto, incluso de cuidar de tu propia salud.

Un pequeño truco es utilizar una buena fotografía como sustituto de esa voz interior que habla mientras te miras en el espejo y te dice lo mal que esta esto o lo peor que esta aquello.

La magia que tiene la fotografía es la amabilidad que ofrece sobre tu propio cuerpo, sobre tu propio rostro y cuando tú lo miras desde fuera del espejo, te haces consciente de todo lo bueno que eres, y de lo bonitas que son todas tus partes.

Las lágrimas son palabras que necesitan ser escritas. – Paulo Coelho.

Acepta la tristeza

Expresar tu tristeza, hablar de cómo te sientes, permitir que esta emoción sea, aceptar que ahora estás triste, llorar lo que necesitas, pedir ayuda, pedir apoyo y permitirte ser sostenido serán los pilares básicos que te permitirán dejar atrás esa tristeza.

Quizá no se permite estar triste en esta sociedad, nos contaron que es mejor la felicidad, pero lo cierto es que la pena tiene su propia utilidad, incluso para los varones:

En primer lugar llora tu tristeza, permite que sea, como siempre os escribo las emociones deben ser vividas y permitidas, sin reprimir, ni disimular, sin aguantarte, ni forzarte a no estar triste.

Ya llegará el momento de salir a realizar actividades divertidas, de poner tu cabeza en fiestas, viajes, amigos y cualquier otro tipo de ideas agradables. Ya llegará el momento de la alegría. Ya vendrá.

Pero primero, permítete a ti mismo vivir esa tristeza, porque ahora es necesario, porque tiene su función, como cualquier otra emoción.

No llores porque terminó, sonríe porque ocurrió. – Dr Seuss.

Más que tristeza

Cuando la tristeza es permanente y nos impide la acción, la concentración y la capacidad, cuando nos cambia el ritmo de sueño y nos afecta en nuestra manera de relacionarnos, cuando perdemos el interés en cualquier tipo de actividad, entonces la tristeza ha alcanzado otro nivel, ha llegado a la pesadez y seriedad de una depresión.

En este caso es necesaria la ayuda externa de un experto, de alguien que sepa manejar la situación, de alguien que sepa qué decir y cómo actuar. Porque tú solo no puedes, ya te has esforzado suficiente, ya lo has intentado, ya has sido muy valiente.

Pero ahora no se trata de aguantarte, se trata de salir de esa situación, y se puede salir, siempre hay un camino, solo que la tristeza convertida en depresión puede no dejarte ver ese camino, pero siempre existe.

Comienza pidiendo ayuda a un experto que te guíe para seguir caminando, que te de la mano para levantarte, que te recuerde que mañana volverá a salir el sol, y que pronto la alegría volverá.

Dejar respuesta

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.