¡Cuida tus pies en el verano!

Con la llegada del verano nuestros pies están más expuestos, como consecuencia, tenemos que cuidarlos especialmente, eso nos recomienda la podóloga, Inés Palomo.

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Con la llegada del verano nuestros pies están más expuestos, como consecuencia, tenemos que cuidarlos especialmente, eso nos recomienda la podóloga, Inés Palomo.
La sequedad en talones, talones agrietados, ampollas, rozaduras, infecciones cutáneas y las quemaduras solares, son  los problemas propios de esta época del año.
En ésta época prolifera el uso de chanclas y calzado abierto (sandalias, manoletinas, etc.).
Este calzado, que se caracteriza por ser ligero e inestable debido a su poca sujeción, está indicado para su uso en piscinas, playas y espacios públicos, pero puede tener consecuencias negativas si se usa de forma prolongada.
Las sobrecargas musculares, exceso de sudoración, rozaduras, ampollas, cortes, callos, durezas, sequedad en talones, dolores en los pies para evitar que la chancla se escape, son algunos de los problemas que pueden causar su uso prolongado.

Recomendaciones del calzado de verano

Por todo ello y desde un punto de vista podológico, se pueden dar unas recomendaciones para disminuir las consecuencias negativas de este calzado:
  • No usar de manera continua.
  • Usar por terrenos sencillos y llanos
  • Utilizar chanclas con agarres en talones y tobillos
  • Usar calzado cómodo y transpirable de material flexible. Con suela  antideslizante para evitar resbalones
  • Reducir el exceso de sudoración mediante el uso de calcetines o medias de fibras naturales o productos recomendados por su podólogo que regulan la transpiración.
  • No compartir calzado o toallas
  • Evitar andar descalzos por espacios públicos (piscina, gimnasio, etc.)
  • Secar los pies cuidadosamente especialmente entre los dedos
  • Hidratarse los talones para evitar las grietas y sequedad que provoca el calzado abierto y si es necesario eliminar las durezas mediante lima antes de la hidratación.

Mejor descalzos

Normalmente cuando los niños empiezan a andar se recomienda a los padres que cuanto menos calzado vaya su hijo, mejor,  debido a que se está formando el pie y éste tiene muchos mecanorreptores propioceptivos que favorecen su desarrollo.

Es recomendable que camine descalzo por terrenos diversos como la arena, grava, prado, tierra, etc. para así generar estímulos y tonificar la musculatura del pie.

En el caso de poner calzado, se recomienda que sea transpirable, ligero, suela antideslizante y lo más flexible posible para que no le limite los movimientos, ya que muchos  que se compran son rígidos y le “obligan a andar” de una forma determinada condicionando su movilidad.

Además, se deberían de cambiar a los 2-3 meses, por el crecimiento del pie en esta etapa.

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