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¿Cómo tomar decisiones ante situaciones de estrés?

Aprenda a tomar las decisiones, incluso cuando se enfrente a circunstancias difíciles en situaciones estresantes.

Tomar decisiones no siempre es fácil, especialmente cuando se eligen entre dos opciones que tienen elementos positivos y negativos.

El estrés te puede llevar a tomar malas decisiones.

Teniendo en cuenta que la toma de decisiones requiere de esfuerzo, lo que en sí mismo puede resultar estresante, no es de extrañar que el estrés a su vez pueda afectar a dicho proceso cognitivo.

A mayor estrés, menor es la capacidad de responder de manera efectiva a una demanda que requiera un procesamiento de información en el que se deban evaluar varias opciones para tomar una decisión confiable.

Así, parece ser que el proceso de toma de decisiones disminuye debido a que el estrés psicológico reduce la sensibilidad frente a la recompensa o, por el contrario, hace que se sobrestime la misma.

Decidirse es, sin duda, uno de los procesos más complejos a los que se enfrenta el ser humano. Y, sin embargo, lo hacemos a diario. Concretamente, más de 35 000 veces de media al día, de las cuales solo somos conscientes de menos de un 1 %, según un estudio de la empresa Huawei.

Es decir, ante tareas básicas y rutinarias, nuestro cerebro activa el piloto automático con el fin de aumentar nuestra productividad. 

Pero no siempre es así. 

Las decisiones se toman a menudo de forma precipitada, lo que conduce a resultados pobres o incluso erróneos. 

Esto plantea las siguientes preguntas: 

¿Por qué nos cuesta tanto decidir en ese 1 % de los casos? 

¿Realmente sabemos cómo tomar decisiones?

¿Cómo simplificar el proceso de toma de decisiones?

Las buenas líderes son aquellas que saben cómo gestionar esta necesidad de decidir: cuestionan sus elecciones y ejercen su capacidad de decisión con criterio y responsabilidad. 

Sin embargo, es fundamental que sus decisiones sean las correctas. 

El talento para tomar decisiones se cultiva con la práctica. Cuanto más tiramos a canasta, mejor encestaremos. Claro que se puede entrenar y claro que se puede practicar.

 (Julio de la Iglesia, autor de “El miedo es de valientes”) 

Una vez domines esta técnica para simplificar el proceso de decisiones, no solo podrás ahorrar tiempo, esfuerzos y energía, sino que también ayudarás a:

  •       Inspirar más confianza y, por tanto, facilitar la delegación de responsabilidades.
  •       Adoptar una actitud más proactiva e innovadora.
  •       Aprovechar todas las oportunidades y evitar posibles escollos.
  •       Ayudar a alcanzar los objetivos de toda la empresa.
  •       Aumentar la autoestima y mejorar tu salud mental y emocional.

Las 6 claves para tomar decisiones

Puede que no haya una sola opción correcta

Muchas veces no existe una opción “buena” y otras “malas”. Tendemos a pensar de forma dicotómica, “¿Cuál será el camino correcto?” 

El camino que elijas será el tuyo, cada decisión tendrá sus cosas buenas y sus cosas malas, no existe una única decisión “correcta”, y podrías estar bien tanto en una como en otra opción dependiendo de cómo vivas en esa opción. 

Se pueden tomar decisiones ante situaciones de estres
La perfección es una ilusión.

Considera todas las opciones

Abre tu mente y analiza todas las opciones que aparezcan, sin descartar a priori ninguna, elabora una “lluvia de ideas” y luego de analizarla cada una de ellas decide qué hacer. 

Reflexiona también sobre el por qué de la decisión, ¿por qué debo tomar esta decisión?, ¿qué pasaría si no lo hago?, ¿si las cosas siguieran como hasta ahora y yo no me decidiera ni me movilizara hacia ninguna opción, cuáles serían las consecuencias? 

No decidir, también es una decisión.

Visualizate en cada una de las opciones

Usa la extraordinaria capacidad que tiene tu mente para crear escenarios y sentirte como si fueran reales. Puedes hacer el ejercicio mental de preguntarte: ¿Cómo me veo en la opción 1? ¿Cómo me hace sentir? ¿Me imagino siendo feliz en esta opción? 

Intenta imaginar con todo el detalle que puedas cada opción y cómo te hace sentir.

De esta manera estás potenciando tu intuición, que como la lógica es una parte fundamental en la toma de decisiones.

Visualiza para potenciar tu intuición.

Analiza pros, contras y el peso emocional que tiene para ti

Realizar una lista de “Pros y Contras” es realmente muy útil. Escribirlo es además una buena forma de organizar nuestras ideas. 

Para cada argumento a favor o en contra añade una puntuación del peso emocional (subjetivo) que tiene para ti, siendo 1 el menor peso y 10 el mayor.

Si es posible tómate varios días para hacer la lista, por ejemplo tres o cuatro días, revisa los argumentos a favor y en contra cada día y sus puntuaciones y si se te ocurre alguno más lo añades.

Al final sumas los valores de los Pros y los valores de los Contras para ver qué opción gana. 

Estar segura de que lo has analizado correctamente, elevará tu seguridad en ti misma al implementar la opción elegida.

Elige una fecha para tomar e implementar la decisión

Teniendo en cuenta los plazos que tengas para decidir, la dificultad de la decisión, etc. Ponte una fecha límite.  

No te quedes en la “parálisis del análisis” analizando indefinidamente pros y contras. 

Es preciso movilizarte aunque no estés 100 % convencida (es muy difícil que puedas estarlo), en la vida es necesario actuar para avanzar, tomar riesgos y comprometerte con una opción. 

Respeta tus plazos para tomar la decisión y para ponerla en marcha. 

¿Y si me arrepiento?

Uno de los miedos que nos suele asaltar es el temor a equivocarnos y a que nos juzguen y nos critiquen, ¿y si era mejor la otra opción?, ¿y si lo otro me hubiese hecho más feliz? 

No podemos saberlo. 

Confía en ti, lo más normal es que encuentres dificultades en el camino que elijas: confía que si se da el caso harás lo que esté en tu mano para resolverlo llegado el momento. 

Acepta esta posibilidad de que puedan presentarse dificultades, que algo pueda salir mal o que otros opinen sobre tus decisiones, debes confiar en que te has comprometido a hacerlo lo mejor posible. 

Siempre hacemos lo mejor que podemos con lo que sabemos.

“Hagas lo que hagas, te van a criticar. Por tanto, haz siempre aquello que creas, que hay que hacer, y hazlo con confianza en el éxito y en tu instinto”.

Recuerda, si te sientes trabada al momento de tomar una decisión y necesitas ayuda puedes contar conmigo.

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